Una grieta alivió la presión de un tanque químico sobrecalentado en el sur de California y evitó una explosión catastrófica, pero las autoridades señalaron que la situación aún no es lo suficientemente segura como para que las 16.000 personas que viven en las inmediaciones de la planta aeroespacial y que fueron evacuadas regresen a casa.
La crisis obligó la semana pasada a evacuar a 50.000 personas de la ciudad de Garden Grove, en el condado de Orange. La mayoría regresó a sus casas después de que se formó la grieta durante el fin de semana del Día de los Caídos, pero el riesgo de una pequeña explosión o un posible derrame hizo que un tercio de las órdenes de evacuación se mantuvieran vigentes.
La exposición al metacrilato de metilo —un químico muy inflamable que se utiliza para fabricar plásticos— puede causar graves problemas respiratorios, trastornos neurológicos e irritación en la piel, los ojos y la garganta, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. El tanque contiene entre 22.700 y 26.500 litros del compuesto químico.
Las cuadrillas trabajaron durante la noche en la planta de GKN Aerospace Transparency Systems para garantizar que dos tanques cercanos quedaran neutralizados y no se vieran afectados por el contenedor comprometido, indicó el capitán de bomberos del condado de Orange, Brian Yau, quien añadió que el material de uno de esos dos tanques se transfirió a otro que tiene un agente neutralizante.
Se desconoce la causa del sobrecalentamiento del tanque. El departamento de bomberos indicó que las cuadrillas pudieron dejar de rociar agua de enfriamiento sobre el tanque una vez que la temperatura interior se estabilizó en 33,3 grados, por debajo de los 37,7º del fin de semana (aunque todavía lejos de los 20º recomendables). El sistema de rociadores de la instalación continúa empapando el tanque, y la empresa indicó que sus especialistas técnicos y los bomberos le retiraron el aislamiento para ayudar a enfriarlo.
Autoridades de salud buscaron tranquilizar a la población y asegurarle que era seguro volver a casa. “No hubo contaminación. No hubo vapores”, afirmó el lunes en una conferencia de prensa la directora de Salud del condado de Orange, Regina Chinsio-Kwong, quien añadió: “No hubo una fuga. Así que deberían sentirse confiados para regresar a casa aun si está al otro lado de la calle de esa nueva línea de zona”.
El Distrito Escolar Unificado de Garden Grove tenía planeado suspender las clases en una docena de escuelas, pero finalmente tres permanecían cerradas.
El Distrito de Gestión de la Calidad del Aire de la Costa Sur monitoreará el aire durante varios meses y la Agencia de Protección Ambiental revisará alcantarillas y desagües pluviales para detectar derrames, dijo la supervisora del condado de Orange, Janet Nguyen.