La llegada de las bajas temperaturas volvió a encender la alarma sanitaria. Las intoxicaciones por monóxido de carbono ya provocaron 263 casos confirmados y 9 muertes en Argentina durante lo que va de 2026.

Con la llegada del frío crecieron los casos de intoxicación por monóxido de carbono. Advierten sobre el uso de estufas, hornos y calefactores en ambientes cerrados y mal ventilados
En lo que va de 2026 hubo 263 casos de intoxicación por monóxido de carbono
La llegada de las bajas temperaturas volvió a encender la alarma sanitaria. Las intoxicaciones por monóxido de carbono ya provocaron 263 casos confirmados y 9 muertes en Argentina durante lo que va de 2026.
El dato surge del último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, que además advirtió un incremento de casos respecto de los últimos cuatro años para este mismo período. Solo en las últimas siete semanas se registraron 133 nuevos episodios en el país.
Las regiones Centro y Cuyo aparecen entre las más afectadas.
Según el informe oficial:
En algunas jurisdicciones, los contagios superaron entre cuatro y ocho veces los valores esperados para esta época del año.
A nivel nacional, el 64% de los casos corresponde a personas de entre 0 y 39 años y la mediana de edad es de 30 años.
El monóxido de carbono (CO) es un gas altamente tóxico que se produce por la combustión incompleta de materiales que contienen carbono, como gas natural, leña, carbón, kerosén y combustibles líquidos.
El principal problema es que no tiene olor, no tiene color, no irrita, y no puede percibirse fácilmente. Por eso suele provocar intoxicaciones dentro de viviendas sin que las personas adviertan el peligro.
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Desde el Ministerio de Salud remarcaron que la mayoría de los casos ocurre por: uso inadecuado de calefactores, desperfectos en artefactos, falta de mantenimiento o ausencia de ventilación adecuada.
Los especialistas advierten que muchas intoxicaciones por monóxido pueden confundirse con:
Los síntomas más frecuentes son:
En casos graves puede provocar convulsiones, paro cardiorrespiratorio y muerte.
En niños pequeños incluso puede simular cuadros meníngeos debido al llanto persistente, irritabilidad y rechazo del alimento.
Desde Salud remarcaron que el aumento de casos aparece especialmente durante el invierno porque crece el uso de estufas y calefactores y muchas personas mantienen puertas y ventanas cerradas para conservar el calor.
Entre las principales recomendaciones figuran:
También advirtieron que una llama amarilla o anaranjada en estufas y hornallas puede indicar una mala combustión y presencia de monóxido.
La aparición de hollín o tiznado en artefactos y paredes también es una señal de alerta.
En caso de una emergencia, olor a gas o inconvenientes en el suministro, hay que comunicarse de inmediato al número gratuito 0800-777-5427 (LGAS), de atención las 24 horas los 365 días del año.
