Una persecución a alta velocidad, choques contra móviles policiales, disparos en plena ruta y el hallazgo de dos bombas molotov listas para ser utilizadas. Esa fue la secuencia que terminó con la detención de Martín Sebastián Salcedo, un hombre de 45 años acusado de planear un ataque contra su expareja en la ciudad bonaerense de Junín.
El episodio ocurrió un día después de que la mujer radicara una denuncia por violencia familiar contra Salcedo. Según fuentes del caso, el hombre estaba a pocos metros de la vivienda de su expareja y tenía dentro de su auto dos artefactos incendiarios con los que pretendía atacarla.
La intervención policial comenzó en el cruce de avenida Alvear y Juana Azurduy, en la periferia de Junín, luego de que un vecino alertara sobre la presencia sospechosa de un hombre dentro de un vehículo estacionado en la zona.
Al llegar al lugar, efectivos de la comisaría 2ª local divisaron un Volkswagen Vento gris, que además circulaba sin patente, con un hombre en su interior. Cuando los policías intentaron acercarse, el conductor aceleró y escapó a toda velocidad.
Más de 10 kilómetros de persecución por la ruta provincial 65
La fuga continuó primero por calles de Junín y luego por la ruta provincial 65, en una zona rural. Dos patrulleros de la Policía Bonaerense comenzaron a perseguir de cerca al Volkswagen Vento, cuyo conductor realizaba maniobras peligrosas para evitar ser interceptado.
El raid se extendió durante más de 10 kilómetros, hasta las inmediaciones del relleno sanitario, sobre el camino que desemboca en la localidad de Agustina. En ese punto, Salcedo chocó contra uno de los móviles policiales y terminó dentro de una zanja.
Pese al impacto, logró retomar la marcha y continuó su intento de fuga en sentido contrario. Como los agentes desconocían si el sospechoso llevaba un arma de fuego o algún elemento contundente, uno de los efectivos descendió de un patrullero y efectuó disparos contra el auto.
La secuencia quedó registrada por un testigo que circulaba por la ruta. “¡No, lo mató, amigo! Le pegó un tiro en la cabeza”, se lo escucha decir en el video luego de los disparos policiales.
Sin embargo, Salcedo resultó ileso y logró avanzar algunos kilómetros más. Finalmente, fue interceptado por personal policial de apoyo cuando circulaba por la ruta en dirección a la ciudad de Junín. No se registraron heridos durante el procedimiento.
Dos bombas molotov dentro del auto
Una vez concretada la detención, los efectivos requisaron el Volkswagen Vento. En el interior encontraron un bidón con nafta y dos botellas con trapos colocados en sus picos, preparadas para funcionar como bombas molotov.
De acuerdo con la información aportada por fuentes vinculadas al expediente, Salcedo se encontraba en las inmediaciones de la casa de su expareja y planeaba utilizar esos elementos para atacarla. La mujer lo había denunciado por violencia familiar apenas un día antes del operativo.
Tras el arresto, el Juzgado de Familia de Junín le impuso al detenido una restricción perimetral respecto de la víctima.
La causa judicial y la situación del policía que disparó
La investigación quedó a cargo de la fiscal Vanina Lisazo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 del Departamento Judicial Junín, quien imputó a Salcedo por los delitos de daño calificado en flagrancia y resistencia a la autoridad.
En relación con los disparos realizados por uno de los policías durante la persecución, la fiscal no adoptó medidas contra el efectivo involucrado. Por su parte, la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense ordenó que el agente sea sometido a una evaluación psicológica.