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La energía eólica permitirá ahorrar 800 u$s millones en divisas este año

Las fuentes renovables pasaron de niveles iniciales insignificantes a constituir más del 10% de la generación total

Domingo 05 de Septiembre de 2021

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El desarrollo de las energías renovables, y en particular la tecnología eólica, permitirá este año un ahorro de 800 millones de dólares en divisas a la Argentina, según empresarios del sector.

Así se desprende de un documento elaborado por la Cámara Eólica Argentina (CEA) que será presentado públicamente en dos semanas, en el que se analiza el avance del sector en la Argentina y sus posibilidades en materia de inversiones, producción local, empleo, sustitución de importaciones y fuentes viables de financiamiento. El vicepresidente de la CEA, Gustavo Castagnino, explicó a la agencia oficial de noticias Télam que “cuanto más energía renovable y eólica haya en la Argentina, menor necesidad de importación de combustibles gaseosos o líquidos va a tener el país para la generación eléctrica, y esa menor necesidad de compras externas libera capacidad de exportación de combustibles”.

“Tan sólo para 2021 estamos hablando de un ahorro de U$S 800 millones”, precisó el directivo, al referirse al documento, en el que se valora el rol de las energías renovables, que este año alcanzó picos de generación del 24% del total nacional en un contexto de sequía que comprometió el aporte de la energía hidroeléctrica.

El desarrollo de la industria eléctrica renovable también posibilitó reducir el costo medio de generación en un 16%, comparado con el promedio histórico, y el costo marginal operado se redujo a un tercio del valor de hace unos años, al pasar de más de 180 U$S/Mwh a menos de 60 U$S/Mwh en promedio.

La CEA resaltó asimismo el aporte al empleo de la construcción de los parques eólicos y de la fabricación local de piezas, partes y componentes de los aerogeneradores.

Considerando sólo la fabricación local de las torres y el ensamble, más componentes eléctricos suplementarios, se estiman alrededor 2.300 empleos “verdes” cada 1.000 megawatts/hora adicionales de potencia.

“Todas estas cifras tienen posibilidades de ser incrementados en la medida que se alcancen etapas superiores de integración nacional de componentes y podrían ampliarse en escala contemplando la exportación de componentes a países de la región”, aseguró Castagnino, también director de Asuntos Corporativos de Genneia.

Cadena de valor

En ese mismo sentido agregó que “los últimos 5 años se generó alrededor de la industria eólica una cadena de valor muy interesante, con lo cual hay una potencialidad de creación de empleo local para abastecer no sólo al mercado local, sino la exportación de productos y servicios”.

“En la Argentina _subrayó el empresario_se logró la formación de técnicos especializados y la conformación de Pymes que sustituyen los servicios de mantenimiento y reparación, que evitan la contratación de técnicos extranjeros y empiezan a dar servicios a parques eólicos en la región”.

De la misma manera, muchas empresas del sector que prestaban servicios y generaban productos al sector petrolero están abriendo unidades de negocios dedicadas al sector eólico y renovable en general.

CEA destaca que “la agenda del Cambio Climático Global y la meta de emisiones neutras de gases de efecto invernadero (GEI) a 2050 es real y posible” y la Argentina se comprometió a mantenerlas constantes hasta 2030.

Esto implica que el crecimiento de la demanda eléctrica será abastecido con una generación libre de emisiones, con un rol central de las renovables en esa transición.

Castagnino detalló que “la generación renovable explica el 87% de la reducción en las emisiones de GEI del sector, que disminuyeron un 18% por GWh generado”, mientras la participación renovable pasó “desde niveles insignificantes a más de 10% de la generación, de la cual la energía eólica explica el 75%”.

“El compromiso de la Argentina con el Acuerdo de París requiere introducir al menos entre 750 y 1.500 Mw anuales para cumplir la NDC (sigla en inglés de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional) en el primer caso y alinearse a una trayectoria de emisiones neutras a 2050 en el segundo”, resaltó.

Con una mirada local, más importante resultará garantizar un piso de incorporación de Mw que permitirá desarrollar las capacidades productivas, que resultarían imposibles sin una previsión de crecimiento del mercado a largo plazo.

“La energía renovable contribuye con divisas a la economía si se considera todo el ciclo del proyecto”, indica el vicepresidente de la CEA, al señalar que “cada 1.000 Mw de nueva potencia aporta US$ 840 millones a valor presente”.

El documento empresario estima que la inversión para cumplir con los compromisos del Acuerdo de París oscila entre US$ 9.500 millones y US $19.000 millones, lo que permitirá sustituir importaciones de gas por entre US$ 11.100 y US $22.300 millones, o liberar el fluido producido localmente para su exportación.

Además, generaría un complejo industrial permanente con potencial exportador, con un piso de más de 3.000 empleos sostenidos anualmente y un impacto en la actividad local de entre US$ 6.000 y US$ 12.000 millones, lo cual demuestra que “el aporte de las renovables, y en especial de fuente eólica, no se limita a cumplir con los compromisos ambientales de la Argentina”, concluyó Castagnino.

Industria capital intensiva

La producción de energía es capital intensiva y muy demandante de un fondeo inicial millonario, para lo cual la Argentina podría conseguir tres fuentes alternativas de financiamiento de sus proyectos de energías renovables y a bajo costo, de acuerdo con una propuesta de la Cámara Eólica Argentina (CEA). La ley 27.191 de promoción de las energías renovables llevó al sector eólico a invertir U$S 3.500 millones e incorporar a la red 2.981 Mw a junio de este año, cuando todavía existe un inventario de proyectos de al menos otros 2.000 Mw que requerirán financiamiento por U$S 2.400 millones adicionales.

Esta perspectiva obliga a buscar fuentes alternativas de financiamiento para complementar al capital local. La CEA, en un documento que presentará en las próximas semanas, propone al respecto la extensión del decreto 234/21 para los proyectos de inversión que sustituyen importaciones, la coordinación con organismos multilaterales para la obtención de financiamiento y el canje de deuda por cambio climático. “El financiamiento externo fue una gran herramienta para el desarrollo de la energía eólica y tiene una gran ventaja. Son acuerdos a tasas bajas, con un gran desembolso inicial de divisas para la puesta en marcha de los proyectos y con una devolución a muy largo plazo, de 15 a 20 años”, explicó Gustavo Castagnino vicepresidente de la CEA.

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