Mientras Francia continuaba envuelta en una ola de protestas violentas por la muerte a manos de la policía de un adolescente, la abuela de la víctima llamó a la calma tras seis noches de enfrentamientos entre la policía y los manifestantes en París y muchas ciudades de Francia. A la vez, un ataque incendiario contra la casa del alcalde de una ciudad causó conmoción y rechazo. Un pequeño hijo y la esposa del alcalde resultaron heridos en la agresión.
“Quiero que todo esto pare. A la gente que está rompiendo cosas les digo que paren. Que no destruyan las escuelas”, lamentó la mujer, identificada como Nadia, en una conversación con la cadena Bfmtv. Nadia acusó a parte de los manifestantes de usar la muerte de su nieto “como excusa” para "destruir el país". “Que no destruyan las escuelas, que no destruyan los colectivos, porque son las madres quienes los usan”, rogó. La mujer dijo también que estaba “cansada” de la crisis. El adolescente muerto de un disparo por un policía el martes pasado se conoce por su nombre de pila, Nahel, y tenía apenas 17 años.
La abuela indicó que la situación era todavía peor para su hija, la madre de Nahel, a la que “ya no le queda vida”, lamentó. La ola de violencia se desató el martes pasado tras la muerte de Nahel a raíz de un disparo a quemarropa de un policía durante un control de tráfico en Nanterre, cerca de París. El episodio quedó grabado en un video.
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Una hilera de colectivos destruidos mediante bombas molotov en una ciudad francesa.
No obstante, Nadia condenó las muestras de apoyo al agente de policía que disparó a su nieto como la efectuada por el columnista de derecha Jean Messiha, quien abrió una colecta para apoyar económicamente a la familia del agente de 38 años. El policía se encuentra detenido desde el día del asesinato, acusado de homicidio voluntario. Según un video del hecho, el policía disparó a corta distancia contra el ocupante de un auto durante un control de tránsito. No se observa ningún motivo para semejante acción. El joven perdió el control del auto y murió en el lugar. Pero Messiha aseguró que el agente se limitó a “hacer su trabajo” tras abrir fuego contra el joven, “y ahora está pagando un alto precio por ello”.
La mujer culpó al policía que mató al joven, pero no a la institución. “Menos mal que están aquí” La mujer culpó al policía que mató al joven, pero no a la institución. “Menos mal que están aquí”
“Me rompe el corazón”, respondió Nadia sobre esta iniciativa. “Yo echo la culpa al policía que mató a mi nieto”, agregó la mujer, que no obstante exculpó al resto del cuerpo policial. “No tengo nada contra ellos. Menos mal que están ahí”, finalizó. Ya la madre de Nahel el día de su funeral había condenado al autor del crimen de su hijo pero haciendo la distinción del resto de la policía. Mounia, madre soltera de origen argelino, había dicho durante la marcha realizada el día del funeral: "No culpo a la policía, culpo a una persona: la que le quitó la vida a mi hijo". Dijo que el policía de 38 años "vio una cara árabe, un niño pequeño, y quería quitarle la vida".
Ataque criminal
La Asociación de Alcaldes de Francia (AMF) convocó a una protesta en todos los ayuntamientos del país tras el ataque contra la casa de un alcalde en una localidad cercana a París. La casa del alcalde de la pequeña ciudad de L'Hay les Roses fue atacada con un auto cargado de líquido incendiario. La esposa y un hijo del funcionario resultaron heridos.
"La AMF ha decidido llamar a los cargos electos y a la población a movilizarse. Mañana a las 12 hemos decidido convocar una manifestación en las explanadas de los ayuntamientos", dijo David Lisnard. Francia vivió en la madrugada del domingo una nueva ola de violencia urbana, la sexta seguida. Según el presidente de la AMF, David Lisnard, "150 alcaldías o edificios municipales han sido atacados" desde el martes.
El grave episodio ocurrió en L'Hay-les-Roses, cuando de madrugada un desconocido estrelló un auto contra la fachada de la casa del alcalde, Vincent Jeanbrun. Este se hallaba en ese momento en el edificio del municipio, dado que se encontraba bajo asedio de los vándalos. El coche se estrelló y estalló en llamas. Llevaba combustible y una botella con líquido retardante para agravar los efectos de las llamas. La esposa y uno de sus dos hijos pequeños resultaron heridos. El alcade denunció un "intento de asesinato".
Según la fiscalía, los primeros indicios apuntan a que "el vehículo fue lanzado con la intención de quemar la casa", algo bastante obvio por la ubicación de la vivienda y la posición del vehículo, en 90% respecto de la fachada. La primera ministra, Elisabeth Borne, visitó el lugar y calificó el ataque de "intolerable" y la Asociación de Alcaldes de Francia (AMF) convocó a una concentración el lunes a mediodía delante de las municipalidades de todo el país.