Buenos Aires.- El papa Benedicto XVI aceptó hoy la renuncia a monseñor Fernando Bargalló, forzado a dimitir tras el escándalo que se produjo dentro y fuera de la Iglesia por la difusión de fotos suyas abrazado a una mujer en una exclusiva playa de México y con quien admitió tener un romance pese a su desmentida inicial.
El Pontífice fundamentó la aceptación de la renuncia del prelado argentino, de 57 años, obispo de Merlo-Moreno y presidente de Cáritas Latinoamérica, en el canon 401, inciso 2, del Código Derecho Canónico.
La norma establece en ese artículo que el obispo deberá presentar su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis o cargo que ejerza “si por enfermedad u otra causa grave quedare disminuida su capacidad para desempeñarlo”.
Fuentes eclesiásticas explicaron que, en otras palabras, la salida de Bargalló se encuadra en lo que los canonistas definen como “conducta privada reñida con la función pastoral”.
En la información oficial remitida por la agencia católica AICA se consigna, además, que monseñor Jorge Casaretto, de 75 años y “padre espiritual” de Bargalló, se hará cargo en forma interina de la diócesis de Merlo-Moreno hasta que el Papa nombre un nuevo obispo.
El martes pasado el canal de cable América 24 difundió imágenes de Bargalló abrazado y en actitud cariñosa con una mujer.
Bargalló negó ese mismo día que mantenía un romance con la mujer, a quien definió como “una amiga de la infancia”.
Sin embargo, dos días después reunió al clero de la diócesis, ante quienes reconoció la relación, y presentó su dimisión al nuncio apostólico, monseñor Emil Tscherrig, quien elevó un duro informe a Roma.
Fuentes eclesiásticas dijeron que Bargalló cumplió con ese trámite para “evitar un escándalo mayor” tras la publicación de las fotos de sus románticas vacaciones.
Otros voceros precisaron que es “incierto” el futuro de Bargalló, ya que no queda claro si el obispo mantiene aún esa relación sentimental.
Si el affaire continúa su situación será “irregular” dentro de la Iglesia, ya que es difícil que el Vaticano otorgue la reducción al estado laical a un obispo, mientras que si su amorío no prosigue y decide conservar su ministerio, es casi seguro que será destinado a otro país, donde su presencia no “desconcierte” a los fieles.
La mujer que acompañaba al obispo es una empresaria gastronómica llamada María de las Victorias Martínez Bo, divorciada, de 55 años, a quien Bargalló había casado y bautizó a sus tres hijos.
A raíz del caso mediático, Mariví, como era conocida, debió cerrar su cuenta de la red social Facebook, donde publicaba fotos grupales en las que aparecía Bargalló.
La difusión de las imágenes causó revuelo en ambientes eclesiásticos y políticos, sobre todo porque Bargalló, jefe de Cáritas Argentina hasta noviembre pasado, chocó en más de una oportunidad con el gobierno nacional por las políticas sociales y la atención a los sectores más pobres.
Incluso se especuló con que las fotos fueron filtradas por allegados al intendente de Merlo, Raúl Othacehé, con quien el obispo mantenía un fuerte enfrentamiento.
Además de reabrir la polémica sobre el celibato sacerdotal, muchos se preguntaron quién pagó las costosas vacaciones del obispo en el exclusivo complejo Villa Puerto Angeles. (DyN)