El pan es un alimento infaltable en la cocina. Su versatilidad y su sabor lo han hecho parte de la mesa desde los tiempos más antiguos. Es que sirve tanto para hacer tostadas en el desayuno como para acompañar cualquier plato en la cena. Y si bien en el mercado es posible encontrar todo tipo de pan, su receta es tan simple que vale la pena intentar hacerlo en casa, con los ingredientes preferidos y ahorrando un par de pesos.
Para muchas personas, el proceso de hacer pan en casa es un ritual preciado. Aunque no se trata de una receta demasiado compleja, dedicarle algún tiempo y concentrarse en el amasado, es un hobby relajante y pacífico, ideal para frenar el ritmo de la semana.
Y lo mejor de hacer pan en casa es que cada persona puede sumarle los ingredientes que desee y personalizar su pan, para que sea todo lo que se espera de él. Con pocos ingredientes y un rato libre, se pueden poner manos a la obra.
Consejos para hacer pan en casa
Hay algunos consejos que no pueden faltar para elaborar un pan exquisito. El primer punto a tener en cuenta es la harina, ya que es la base del pan y el ingrediente más importante. La idea es utilizar harinas “fuertes” y no las de repostería que suelen ser más refinadas. La más común es la de trigo, pero también se pueden utilizar otras como la de centeno, de avena, de arroz, integral, etc. Para conseguir un pan con más sabor, se puede mezclar harina blanca con una integral o de centeno.
Otro tip es utilizar agua tibia, no caliente, para no dañar la levadura. Y es importante agregar la proporción adecuada de sal, ya que esta mejora la estructura y corteza del pan. Por último, la mejor forma de cuidar el pan es respetando sus tiempos de fermentación. Apurar el proceso puede afectar el volumen y el sabor del pan, por lo que es preferible elaborarlo con tiempo y paciencia.
Ingredientes
Para una hogaza mediana se utiliza:
- 500 g de harina de trigo (preferentemente harina de fuerza o harina 000)
- 10 g de sal (2 cucharaditas)
- 10 g de levadura seca o 25 g de levadura fresca
- 325 ml de agua tibia
- 2 cucharadas de aceite de oliva o aceite neutro (30 ml)
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, para activar la levadura)
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Cómo hacer pan en casa: paso a paso
Ahora sí, teniendo en cuenta las recomendaciones, es hora de empezar con la receta. A partir de una serie de pasos, se puede conseguir un pan sabroso y artesanal que le gane a cualquiera del mercado.
1- Elegir los ingredientes. Cada persona puede elegir su harina y aceite de confianza. Lo ideal es respetar las cantidades de una misma receta para que queden equilibrados los ingredientes.
2- Activar la levadura. Este paso es fundamental para que el pan crezca y adquiera el tamaño esperado. Se puede utilizar levadura fresca o seca activa. Esta se debe disolver en agua tibia junto con una pizca de azúcar y dejarla reposar entre 5 y 10 minutos hasta que forme espuma. Si se usa levadura seca instantánea, se puede mezclar directamente con la harina.
3- Mezclar los ingredientes. En un bowl grande colocar la harina y la sal. Incorporar la levadura activada y el aceite. Mezclar hasta formar una masa homogénea. Es importante que la sal no entre en contacto directo con la levadura al principio para no afectar su acción.
4- Amasado. Volcar la masa sobre una superficie limpia y amasar de 10 a 15 minutos. Cuando la masa se vea lisa, suave y elástica estará lista.
5- Dejar levar la masa. Colocar la masa en un bowl aceitado, cubrirla con un repasador y dejar reposar entre 1 y 2 horas, o hasta que duplique su tamaño. Una vez que la masa haya levado, se debe presionar suavemente sobre ella para quitar el exceso de aire. Luego, sacándolo del bowl, se le puede dar la forma deseada con las manos. Normalmente se elige entre pan de molde, hogaza, baguettes o bollitos pequeños.
6- Segundo levado. Una vez que se le otorgó forma a la masa, esta debe ser colocada sobre la fuente o el molde donde va a ser cocinada. Pero todavía no va a ir al horno. Sobre la fuente, tapar la masa nuevamente y dejarlo reposar de 30 o 45 minutos. Pasado este tiempo, realizar pequeños cortes superficiales a la masa con un cuchillo afilado. Este paso es fundamental para controlar su expansión durante el horneado.
7- Meter al horno. Lo ideal es que al momento de meter el pan, el horno se haya precalentado. El pan se debe hornear a 200 grados por 30 o 40 minutos, depende de cada horno. Un tip útil puede ser colocar una fuente con agua en la base del horno, al menos durante los primeros minutos de cocción, para que suba el vapor y se logre una corteza más crujiente.
8- Retirar del horno y dejar enfriar. Una vez cocinado, es importante esperar antes de cortarlo, al menos 30 minutos. Este tiempo de espera permite que el pan termine de asentarse y conserve mejor su humedad.