El gobierno porteño propondrá al presidente Alberto Fernández la reactivación de los sectores gastronómico y de la construcción, de cara a la próxima fase del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia del coronavirus, con el objetivo de "generar una movilidad gradual de la economía".
La medida está en análisis dentro del gabinete de ministros porteños, quienes mantuvieron ayer una reunión sobre el tema, y la propuesta será trasladada al presidente esta semana, según anticipó el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli.
"Se está trabajando en diferentes alternativas para presentarle al presidente Alberto Fernández para analizar sectores y ver cuáles podemos ir abriendo, para ir generando una cierta movilidad gradual de la economía", precisó.
Según dijeron fuentes de la administración porteña, Santilli forma parte del grupo de funcionarios proclives a la reapertura de las actividades económicas, mientras que otros miembros del gabinete se inclinan por mantener la rigurosidad de la cuarentena.
La línea sanitaria de la gestión de Horacio Rodríguez Larreta sostiene la advertencia de que en la segunda quincena de mayo llegará el pico de casos de Covid-19, por lo cual una mayor circulación de personas no sería aconsejable para ese momento.
En tanto, el foco de la propuesta anticipada por Santilli está puesto, en principio, en dos actividades: la gastronomía a través de la implementación del sistema conocido como "take away", en el cual los clientes de los restaurantes pueden retirar su pedido por el local comercial, y en la construcción, donde los trabajadores pueden mantener la distancia física del metro y medio recomendada.
Ariel Amoroso, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de la ciudad, dijo que "la posibilidad de aplicar el «take away» representa una herramienta para el sector, el cual atraviesa una crisis dado que el fuerte de sus ingresos proviene de la atención de comensales en los salones", los que permanecen cerrados desde el inicio del aislamiento. "Dará algo de flexibilidad dentro del parate que hay", confió Amoroso y consideró que su implementación "no será complicada porque prevé que los clientes esperen su pedido en la puerta de los locales, sin ingresar".
El otro rubro sobre el cual el gobierno porteño estudia una reapertura es la construcción privada, que ya cuenta con un protocolo de trabajo en el marco de la pandemia que fue elaborado por la Cámara Argentina de la Construcción y la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina, que ya se aplica en varias jurisdicciones del país donde se flexibilizó la actividad.