La noche en que Luis Alejandro “Pupi” Acuña fue fue asesinado de un disparo en la cabeza, los vecinos de Juncal al 200 de la localidad de Alvarez escucharon tres disparos seguidos del escape de un auto. El joven de 19 años estaba en la casa de un amigo y vecino que también resultó herido cuando el hermano mayor de este último los atacó a tiros, por motivos que no están de todo claros. Tras cometer el crimen y dejar a su hermano gravemente herido, Eliezer Z. se fue en su auto, que dejó abandonado en un camino rural de Uranga. Luego de permanecer dos semanas prófugo, el domingo fue detenido cuando caminaba por los techos del barrio bella Vista.
Así llego Eliezer Absadlon Z., un remisero de 23 años, a ser imputado este martes por un homicidio agravado por el uso de arma de fuego consumado, que tuvo como víctima a Acuña, y el crimen en tentativa de su hermano. Germán Z. fue trasladado al Hospital Clemente Alvarez con una herida en el tórax y la semana pasada debió ser sometido a una segunda cirugía. Esos delitos le atribuyó la fiscal de Homicidios Valeria Haurigot en una audiencia en la que intervino en reemplazo de su par Patricio Saldutti.
Al finalizar el trámite en el Centro de Justicia Penal el juez Hernán Postma dispuso la prisión preventiva sin plazo del joven detenido. Además hizo lugar a un pedido del defensor para que un médico forense constante los golpes y lesiones que tenía al momento de ser detenido el domingo pasado, luego de que intentara robar elementos de una obra en construcción de J.J. Valle al 3800 de Rosario y cayera al vacío cuando intentaba escapar de la policía.
Z. estaba prófugo desde el 29 de octubre pasado. A la 1.30 de la madrugada de ese día, según la imputación, salió de su casa de Juncal al 200 de Alvarez y se dirigió una vivienda ubicada en el fondo del mismo terreno. Allí vive su hermano Germán, que en ese momento estaba con Pupi Acuña. Por motivos no aclarados, el remisero los apuntó con un arma y les disparó a ambos. Acuña recibió un disparo letal en el cráneo y el hermano del acusado sufrió graves heridas en el abdomen.
Este martes el muchacho aceptó declarar en la audiencia y reconoció haber cometido el ataque, pero aclaró que no pretendía herir a su hermano sino que reaccionó de esa manera porque no quería que vendieran droga en su casa. Aludió a un fuerte contexto de consumo. Dijo que él es consumidor de drogas y sabe el daño que hace.
>>Leer más: Quedó en libertad el hombre que forcejeó con su hermano y lo mató de un tiro
“Escuché varios disparos, tres, de arma de fuego. Minutos más tarde escucho que arranca un auto y puedo ver por la ventana de la pieza de mi mamá que un auto de color rojo tipo Fox sale de la casa de mi vecino hacia el sur por calle Juncal”, contó un vecino a los policías que llegaron al lugar. La pareja del remisero, a su vez, contó que luego de los disparos Eliezer se había ido en su VW Fox rojo y no atendía los llamados.
Los familiares de los hermanos dijeron en la investigación a cargo de Saldutti que solía haber diferencias entre ellos. Pero nadie mencionó una discusión previa como detonante. “Estábamos en mi casa con mi amigo Luis Acuña tomando unos tragos cuando entra mi hermano a los tiros. Yo le pregunto qué estás haciendo y no me contesta. Me mira a los ojos y primero me pega los tiros a mí. Después se da vuelta y le pega los tiros a mi amigo. Luego se va sin decir nada”, declaró Germán en el hospital.
“No habíamos tenido problemas ese día y no entiendo por qué pudo reaccionar así. Nuestra relación era buena, nos juntábamos todos los fines de semana y nunca lo había visto con un arma de fuego, ni sabía que tenía una”, añadió el muchacho. Tras el ataque, vecinos y allegados intentaron socorrer a Luis, que vivía cerca de allí. A sus padres les avisaron lo que había pasado y llegaron enseguida a la casa. Lo encontraron ensangrentado sobre un sillón. El comentario que escucharon fue que Eliezer tenía un arma y se había “descontrolado”. Al lugar llegó una médica del Sies que constató la muerte del joven de 19 años.
Esa tarde, alrededor de las 15.15, personal de la subcomisaría 12ª de Uranga encontró abandonado el auto Volkswagen Fox en un camino rural a la altura del kilómetro 15 de la ruta provincial S-26. Tenía las puertas abiertas y alrededor había distintos objetos como un gato hidráulico, una campera, un libro y documentación.
En la investigación se detectó que, durante el tiempo en que estuvo, prófugo Z. logró esconderse en el galpón de una mueblería. A través de un perfil de Facebook logró contactarse con sus familiares, a quienes les digo que andaba deambulando de un lado para el otro, solo.
A las 23.45 del domingo fue detenido tras subir a los techos de una obra en construcción de J.J. Valle al 3800 donde fue sorprendido por el sereno, a quien “atacó arrojándole ladrillos”, según el parte policial del arresto. Al llegar la policía estaba escondido detrás de un tanque de agua. Intentó escapar por los techos pero cayó al patio de una vivienda lindera, donde finalmente lo apresaron. Por esto último fue además imputado por un intento de robo agravado por escalamiento.