El GP de Brasil, de San Pablo en realidad (cuesta no identificarlo con el país), se correrá en condiciones muy distintas a los dos días anteriores. No tanto por el agua que puede caer, sino por la temperatura que bajó mucho. Interlagos amaneció con cielo plomizo y llovizna, un nuevo desafío para Franco Colapinto, que partirá desde el 15º lugar, as las 14 hora argentina.
Hubo que ponerse una campera cuando la claridad asomó en una ciudad que no duerme. A las 6.15 los enviados de La Capital emprendieron el viaje hacia el autódromo, siempre lejos. Pero claro, a hora tan temprana todavía no había el congestionamiento de tránsito típico.
Sin embargo, al llegar a Interlagos, ya largas filas aguardaban pacientemente haciendo cola sobre cada ingreso. Recién a las 8 se habilitaban los accesos al público, no así a la prensa o integrantes de los equipos y la FIA. Todo el mundo tenía calzada la capa de lluvia, sin paraguas porque no están permitidos en las tribunas. Claro, dificultarían la visión.
A esa hora, el cielo encapotado dejaba caer una leve llovizna que mojaba mucho. Un anuncio de una carrera que promete emociones desde la incertidumbre de cómo prepararla. De hecho, Alpine lo sufrió el sábado desde la práctica 3 con sol, cuando ya preparó sus autos para condiciones de lluvia, que se vino con toda a la hora de clasificar.
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Viernes, sábado y domingo en Interlagos
Así las cosas, el viernes hubo sol para la primera práctica y menos para la segunda, que ya mostró lo que podría pasar al día siguiente. Una neblina hacía que los equipos probaran mucho tiempo antes de lo habitual el simulacro de clasificación, y los Alpine salieron bien parados en general. Sobre todo Colapinto, 9º en la FP1 y 11º en la FP2.
El conformismo y el potencia se diluiría al día siguiente, ya en la FP3 con sol y mucho calor. Ya para entonces Alpine probaba con reglajes para lluvia, lo cual era lógico, teniendo en cuenta que el agua se veía venir.
Los dos autos quedaron atrás en esa FP3 y fueron un prólogo certero a lo que pasaría en la retrasada Q1, donde todo el mundo estrenó las gomas para lluvia extrema. Y fue un desastre para los autos franceses, que nunca estuvieron en condiciones de pasar el corte.
La pregunta que se impone es qué pasará el domingo. Por lo pronto, la incertidumbre rodea a todos. El clima más fresco hará que las condiciones de carrera de los neumáticos sean distintas y si fuera por lo que se vio en esta mañana de domingo, se instala la duda sobre si calzar gomas intermedias o slicks.
Una grilla de partida atípica
Ya de por sí será atípica la largada, por los que parten adelante y los que lo hacen atrás. Viendo la grilla es una pena enorme la mala performance de los Alpine bajo el agua y les toca remarla de atrás, encima con dos campeonísimos como Max Verstappen y Lewis Hamilton que se vendrán para adelante.
Las habituales buenas largadas de Colapinto son el faro de la esperanza, más allá de que el trayecto hasta el inicio de la S de Senna es corto. A las 14 se develará la cuestión. Hasta tanto, a mirar el cielo y hacer cálculos.