Un poco Max Verstappen, el local debutante Rafael Camara y por supuesto Lewis Hamilton. Pero el que hizo levantar más la temperatura en la calurosa mañana de San Pablo fue Franco Colapinto. En un fan fest de Interlagos repleto de fanáticos y muchos argentinos, el piloto de Alpine fue sin dudas el que más ovaciones y canticos recibió, compartiendo escenario, risas y mates con su amigo Lewis Hamilton. Una muestra más de una idolatría consolidada y también incipiente para muchos.
Rafa Camara contrastaba notablemente en el escenario con Oliver Bearman. Es que el inglés debe ser uno de los más altos de la parrilla, quizás junto a Verstappen, en cambio el debutante brasileño es de baja estatura como muchos de los pilotos y hasta tal vez debe estar entre los más bajos. Los pilotos de Haas fueron los que amenazaban la previa a la llegada del argentino al escenario montado en la zona de dan feste que hoy son obligatorios en todos los autodromos y que acercan un poco más a los pilotos con su público.
Luego de ellos el que salió escena fue Verstappen, junto a otro piloto de los bajos como el irascible Isack Hadjar, está vez simpático ante la gente aunque mucho no le salía. Solo cuando soltó un "obrigado" despertó el aplauso, que en general se los llevó Max.
Franco Colapinto y Lewis Hamilton
Los pilotos de Red Bull fueron los que precedieron a los únicos que salieron juntos a escena, los de Ferrari y los de Alpine.
Lewis Hamilton se iba llevando todos los aplausos hasta que apareció Colapinto, que levantó inmediatamente al público, alzó celulares, mostró banderas y gritó por Franco, que saludaba a diestra y siniestra. Llegó extrañamente con una campera, cuando el sol era muy fuerte a esa hora y el calor insoportable, pero enseguida se la sacó y la tiró a la tribuna.
Mate en mano, termo bajo el brazo típico, Colapinto agradeció por el esfuerzo de venir a todos los argentinos presentes y cuando le preguntaron qué esperaba para el sábado, no dudó: "Lluvia", y lo dijo en inglés también para que no quedarán dudas.
Mientras Hamilton bajó del escenario a saludar a un chico y luego fue ayudado por el mismo Franco a subir, volvió a notarse entre ambas la buena química que hay, porque mientras Charles Leclerc o Pierre Gasly hablaban, bromeaban entre ellos y el argentino hasta le cebó un mate.
Rigurosos 10 minutos en escena, esta vez Colapinto no apareció de sorpresa disfrazado como alguien de seguridad entre el público, pero se brindó con la simpatía de siempre. Mientras su compañero Pierre Gasly también fue muy aplaudido cuando se despidió con una frase larga en portugués.
En el box de Alpine
Colapinto está vez no estuvo acompañado por ningún miembro de su familia, excepto sus inseparables representantes, la española María Catarineu y su esposo Jamie Campbell-Walker, a quienes dicho sea de paso no se los vio fumando como era una constante, aunque el inglés siempre tuvo una mano un cigarrillo electrónico. Ellos, y su guardaespaldas, estuvieron a la vista en un box de Alpine que está vez no ocupa el medio del hospitality, sino que está en el fondo, al lado del de Cadillac, que es el último.
Si todo sigue como hasta ahora, en 2027 Alpine volverá al medio del paddock, dónde más circula gente y, aunque parezca un hecho sin mayor importancia, tiene un valor simbólico. Por decisión propia, el 2025 fue un año perdido para cosechar en 2026. Eso están haciendo. Salieron del último puesto y pasaron al sexto. El quinto no está tan lejos. Si se le cumple el deseo de lluvia a Colapinto, por qué no pensar en repetir ese doble podio increíble de 2024.