Donald Trump hizo del proteccionismo una de las grandes banderas de su campaña electoral y se ganó el apoyo en cinturones industriales que antes votaban a los demócratas con sus promesas de combatir la deslocalización de empresas en el extranjero para salvaguardar los empleos en Estados Unidos. El presidente electo se anotará hoy un tanto importante ante esos votantes cuando comparezca en la planta que el fabricante de aires acondicionados y calefacciones Carrier tiene en el Estado de Indiana para explicar el acuerdo al que ha llegado con la compañía para mantener allí cerca de 1.000 puestos de trabajo que iban a llevarse a México. "Gran día el jueves para Indiana y los estupendos trabajadores de ese Estado maravilloso. Mantendremos nuestras empresas y puestos de trabajo en EEUU. Gracias, Carrier", escribió el magnate en Twitter el martes después de que la propia empresa anunciara en la misma red social que habían alcanzado un acuerdo.































