El Mundo

Puigdemont pasó de halagar a la UE a considerarla un "club de decadentes"

El ex presidente catalán descargó su ira sobre las naciones europeas por no haber dado ni el menor apoyo a la aventura separatista que encabezó

Lunes 27 de Noviembre de 2017

El pasado 1º de octubre, mientras miles de personas votaban en Cataluña sobre el futuro de la región en un referéndum irregular, una gran pancarta pendía del escenario montado por los independentistas en el centro de Barcelona: "Hola Europa". Ese saludo, esas dos palabras, resumían el empeño del gobierno catalán de Carles Puigdemont por recabar el apoyo de las autoridades europeas a su proyecto independentista y por presentar a Cataluña como un futuro Estado europeo moderno y próspero.

"El PBI de Cataluña es similar al de Finlandia, Dinamarca e Irlanda y su PBI per cápita supera la media europea en un 14,5 por ciento", insistía en las entrevistas el "número dos" del "Govern", Oriol Junqueras. Durante meses, tanto Puigdemont como su responsable de Asuntos Exteriores, Raúl Romeva, trataron sin éxito de reunirse con pesos pesados del panorama político europeo, quienes en un principio insistían en hablar de Cataluña como un "asunto interno" de España. El mensaje del gobierno catalán en ese tiempo era que la región permanecería en la Unión Europea (UE) en caso de independizarse, algo que desde Bruselas esbozaban como improbable.

"Es evidente que si un 'sí' a la independencia de Cataluña llegara un día, respetaremos esa decisión, pero Cataluña no podrá convertirse en miembro de la Unión Europea al día siguiente", destacó en septiembre el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

El choque de trenes

Cuando el temido choque de trenes con Madrid tuvo lugar el pasado octubre, a raíz de la celebración del referéndum de independencia prohibido por la Justicia y la aprobación de una confusa declaración de independencia en el Parlamento catalán, Cataluña se quedó sola. Puigdemont reclamó insistentemente a la UE que actuara como mediadora en el conflicto con el gobierno español, pero Bruselas lo descartó. "Si permitimos que Cataluña se independice, también lo harán otros después y eso no me gustaría. No quiero una Unión Europea que dentro de 15 años esté formada por 90 países", dijo en ese momento Juncker.

Desde los gobiernos de países como Alemania, Francia o Reino Unido apoyaron explícitamente al jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, en su intervención de la autonomía catalana. También lo hicieron los principales representantes de las instituciones europeas.

"Cuando algunos siembran la discordia ignorando las leyes, es importante recordar el respeto al Estado de derecho", dijo en España el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, en medio de una de las crisis más importantes en la democracia española.

El apoyo sin fisuras de Europa a Rajoy molestó a Puigdemont, quien en los últimos días arremetió contra la UE desde su corazón, Bruselas. Allí, en la capital europea, está desde que fue destituido por Madrid mientras espera que la Justicia belga decida sobre su entrega a España, donde es investigado por rebelión, sedición y malversación.

"Países obsolescentes"

El líder independentista acusó a los dirigentes europeos de dar "carta blanca" a Rajoy para actuar contra Cataluña y, en una entrevista televisiva difundida ayer, llegó a plantear que los catalanes puedan decidir "si quieren pertenecer a la Unión Europea". "No podemos dar por hecho que, porque a los grandes intereses les convenga que pertenezcamos a la UE, la población esto lo va a aceptar sin ningún tipo de crítica", dijo a la cadena pública israelí 1Kan, en la que el político catalán describió la UE como un "club de países decadentes, obsolescentes, en el que mandan unos pocos, además muy ligados a intereses económicos cada vez más discutibles". Europa, acusó ayer, es "insensible al atropello de los derechos humanos, de los derechos democráticos de una parte del territorio". "Quién me garantiza a mí un trato justo en un contexto en el que hay vídeos de dirigentes políticos reclamando mi encarcelamiento y participando en manifestaciones con grupos neonazis que piden mi fusilamiento", agregó.

Un día antes, en un acto en Bélgica en el que presentó su candidatura a las elecciones catalanas del 21 de diciembre convocadas por Madrid, Puigdemont pidió a la UE que retire su apoyo "acrítico" y "a veces inmoral" a Rajoy si los separatistas ganan en las urnas. "Si Europa quiere dar lecciones a China, Turquía y países de Suramérica no puede permitir que en su territorio se violen derechos civiles como sucede en Cataluña", destacó en su intervención.

Ana Lázaro

DPA

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