Un portavoz de la planta nuclear más grande de Europa aseguró que las instalaciones se están incendiando después de que Rusia las atacó en la ciudad de Enerhodar, en el sur de Ucrania.

Videos de cámaras de seguridad muestran el ataque sobre la planta nuclear.
Un portavoz de la planta nuclear más grande de Europa aseguró que las instalaciones se están incendiando después de que Rusia las atacó en la ciudad de Enerhodar, en el sur de Ucrania.
Un funcionario gubernamental dijo que se están detectando niveles elevados de radiación cerca del sitio de la planta atómica de Zaporiyia, la cual proporciona aproximadamente el 25% de la energía eléctrica del país.
El funcionario habló a condición de guardar el anonimato porque la información aún no fue dada a conocer por las autoridades.
Andriy Tuz, portavoz de la planta, le dijo a la televisión ucraniana que es urgente detener los combates para apagar las llamas.
"Exigimos que detengan el fuego de artillería pesada", sostuvo Tuz en un video publicado en Telegram. "Existe una amenaza real de peligro nuclear en la mayor estación de energía atómica de Europa".
Los combates en Enerhodar, una ciudad a orillas del río Dniéper, se llevan a cabo luego de que otra ronda de conversaciones entre ambas partes derivó en un acuerdo tentativo para establecer corredores seguros dentro de Ucrania con el fin de evacuar a los ciudadanos y entregar ayuda humanitaria.
El alcalde de Enerhodar dijo que las fuerzas ucranianas estaban combatiendo a las tropas rusas en las afueras de la ciudad. Filmaciones mostraban llamas y humo negro elevándose por encima de la urbe de más de 50.000 personas, y a la gente apresurándose a pasar entre automóviles destrozados, apenas un día después de que el Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea) expresara su gran preocupación de que los combates pudieran causar un daño accidental a los quince reactores nucleares con que cuenta Ucrania.
Mientras tanto, el director general del Oiea indicó que Ucrania les informó que el personal que permanece en la central nuclear de Chernóbil desde que las fuerzas militares rusas tomaron el control del lugar hace una semana enfrenta "presión psicológica y agotamiento moral".
El director general de este organismo perteneciente a las Naciones Unidas, Rafael Mariano Grossi, señaló que al personal se le debería permitir descansar y rotar a fin de poder realizar su trabajo crucial de forma segura.
Grossi recibió "una apelación conjunta del gobierno de Ucrania, la autoridad regulatoria y el operador nacional en que se señala que el personal de Chernóbil «tiene oportunidades limitadas para comunicarse, moverse y para realizar trabajo de mantenimiento y reparaciones como es debido»", manifestó la Oiea en un comunicado.
El reactor número 4 de la planta de energía estalló y se incendió en 1986, destruyendo el edificio y arrojando material radioactivo por los cielos. Aun 36 años después, la radioactividad se sigue filtrando en el sitio del peor accidente nuclear de la historia.
Ucrania ha perdido el control regulatorio de todas las instalaciones en la Zona de Exclusión de Chernóbil ante los rusos, y le solicitó a la Oiea tomar medidas "para restablecer la regulación legal de seguridad de las instalaciones nucleares e instalaciones" dentro del lugar, añade el comunicado.
Grossi ha señalado repetidamente que debe evitarse toda acción militar o de otro tipo que pueda representar una amenaza para la seguridad de las plantas de energía nuclear de Ucrania. "Continúo seriamente preocupado sobre la situación que empeora en Ucrania, especialmente por las plantas de energía nuclear del país, que deben seguir operando sin ninguna amenaza a la seguridad", enfatizó.
"Cualquier accidente como resultado del conflicto militar podría tener consecuencias extremadamente serias para la población y el medio ambiente en Ucrania y más allá".




