Cilia Flores, esposa del expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, pidió que se le otorgue arresto domiciliario a la espero de su juicio en Estados Unidos, donde enfrentará junto a su marido la acusación de narcotráfico.

Según la defensa, Cilia Flores sufrió el agravamiento de una afección cardíaca, padece de reflujo y gastritis, perdió dos muelas y bajó más de 11 kilos
Cilia Flores, esposa del expresidente de Venezuela Nicolás Maduro, pidió que se le otorgue arresto domiciliario a la espero de su juicio en Estados Unidos, donde enfrentará junto a su marido la acusación de narcotráfico.
Su defensa argumentó que Flores sufre una afección cardíaca que se agravó desde que fue capturada junto a Maduro, el pasado 3 de enero en un operativo militar inédito en la región, y posteriormente encarcelada.
Los abogados Mark Donnelly y Andrés Sánchez solicitaron a un juez que le permita salir de una prisión federal en Brooklyn para ser trasladada a una vivienda dentro de un complejo del distrito judicial federal de Manhattan, donde está previsto que ella y Maduro vayan a juicio en junio próximo.
En ese lugar permanecería bajo vigilancia armada las 24 horas del día y únicamente se le permitiría recibir a visitantes aprobados por el tribunal y la fiscalía federal, indicaron sus abogados. La vivienda sería monitoreada por video y sus llamadas serían grabadas, añadieron.
Los fiscales federales y el juez, Alvin K. Hellerstein, aún no respondieron la solicitud.
Flores, de 69 años, y Maduro, de 63, permanecen detenidos en una cárcel de Brooklyn desde que fueron capturados por fuerzas armadas de Estados Unidos dentro de su residencia en Caracas para ser trasladados a la ciudad de Nueva York. Ambos se declararon inocentes de los cargos, los cuales afirman que formaban parte de un plan para enviar cocaína a Estados Unidos. En una presentación judicial por separado solicitaron recientemente que se desestime la acusación formal con el argumento de que tienen inmunidad al ser el gobernante y la primera dama de un país extranjero.
Los abogados de Flores afirmaron que ella vivió durante años con un prolapso de la válvula mitral, pero que que desde su arresto no recibe una inyección mensual necesaria para controlar la afección.
Donnelly y Sanchez explicaron que para los dolores de pecho le recetaron aspirina infantil, una estatina, diltiazem y nitroglicerina. Dijeron que constantemente padece de reflujo y gastritis, perdió dos muelas y bajó más de 11 kilos.


Por Tomás Barrandeguy
