España y Madrid están en guerra verbal por el tratamiento del Covid-19. El trasfondo político es claro, dado que Madrid tiene un gobierno de centroderecha y el Ejecutivo español es de izquierda.

Homenaje. En Madrid se plantaron 53 mil banderas por cada uno de los fallecidos hasta ahora por Covid-19.
España y Madrid están en guerra verbal por el tratamiento del Covid-19. El trasfondo político es claro, dado que Madrid tiene un gobierno de centroderecha y el Ejecutivo español es de izquierda.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, reclamó a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que “se deje ayudar” y “siga las recomendaciones” que el Ministerio ha planteado para controlar la pandemia en la región madrileña, entre las que se encuentra la restricción de la movilidad en toda la ciudad de Madrid, y no solo en las 45 zonas designadas por la administración regional. Existe detrás del conflicto sanitario uno político: Ayuso es de la oposición de centroderecha al gobierno nacional del que forma parte el ministro Illa. La región de Madrid incluye al municipio de la capital y una amplia región metropolitana. Tiene una población de 6,6 millones de habitantes.
En rueda de prensa tras la infructuosa pero “cordial” reunión de hoy con los responsables de Madrid, Illa aseguró que en la región existe “transmisión comunitaria” y que el Covid-19 “no está controlado”, por lo que instó al Ejecutivo madrileño a “actuar con determinación” y a aplicar las medidas propuestas por Sanidad “con carácter inmediato”.
“Pedimos a la presidenta de la Comunidad de Madrid que se deje ayudar y escuche las recomendaciones que hacemos, que vea los datos tal como son. No es una batalla ideológica, es epidemiológica”, resaltó Illa, agregando que “Madrid es un caso especial de densidad y movilidad (de población), y por eso se acordó un espacio de coordinación reforzada y un plan especial Covid-19”.
El ministro dio algunos datos que, a su juicio, muestran que la situación en Madrid es preocupante. Por ejemplo, en la región madrileña ha comunicado más de 13.000 casos desde el viernes, 1.700 más que el fin de semana anterior. “Sigue presentando cerca del 40 por ciento de casos de nuestros país. Y la positividad de test PCR es del 20,7 por ciento, casi el doble que en el resto de España”.
Sobre la similitud de cifras de Madrid con Navarra en incidencia acumulada en los últimos 14 días, que se sitúa en 500 casos por 100.000 habitantes, y por qué no se actúa igual con otras comunidades autónomas con nivel de casos similares a Madrid, Illa explicó que no es lo mismo una incidencia de 500 casos por 100.000 habitantes en un pueblo de 1.000 habitantes que en una ciudad como la capital. Pero Madrid cuestiona este razonamiento exhibiendo la caída de las internaciones con la estrategia focalizada que adoptó.
Leer más:
Para Illa, estos datos “refuerzan que en Madrid hay transmisión comunitaria. No hay que tomárselo como un juego. Ante toda esta situación, el ministro ha reclamado “aplicar ya” las medidas propuestas por Sanidad. “Ya vamos tarde. Hay que actuar con determinación”.
Réplica
Pero la administración de Madrid no se ha quedado callada ni aceptó la lección del ministro Illa. Madrid "no aceptará ninguna imposición del Gobierno Central", mientras pide explicaciones a Sanidad de porqué exige a la región un criterio que no aplica en el resto de España, señaló Enrique Ruiz Escudero, consejero de Sanidad de la región. Madrid agrega que no sólo hay que mirar el número de contagios, sino también la respuesta asistencial. Y asegura que ha bajado el número de internados, datos que ratifican la estrategia que sigue Madrid de cerrar sólo las llamadas "zonas básicas de salud con alta incidencia", pero no el resto de la región ni de la ciudad. Por eso, pregunta al Ministerio de Sanidad porqué con Madrid se utiliza el criterio de cerrar todas las zonas que superen los 500 casos por 100.000 habitantes.
Escudero asegura que Madrid es "la primera preocupada por la salud de los madrileños" y niega tajantemente que se haya planteado como una "batalla ideológica" la lucha contra la pandemia. Afirma que se ha reducido un 66 por ciento el total de los internados en los hospitales madrileños, y también en las UCI, en este caso una reducción de un 11 por ciento.
La guerra abierta y sin cuartel que han emprendido así el Gobierno central y el regional escaló en los los últimos días. El viernes el ministro de Sanidad Salvador Illa convocó a una rueda de prensa que coincidía en horario con la que estaba dando el viceconsejero de Sanidad madrileño Antonio Zapatero para presentar la ampliación de las limitaciones en la región. El ministro, en su alocución a la prensa, puso en duda la adecuación de estos límites, y consideró a las medidas demasiado ligeras para la gravedad de la situación en la región.
Durante todo el fin de semana, Illa ha multiplicado sus apariciones en los medios de comunicación instando al Gobierno regional a dar marcha atrás en su estrategia y reforzar las restricciones a la movilidad, extendiéndolas a todo Madrid. Se le sumaron otros ministros, como los de Universidades, Justicia y la vicepresidenta Carmen Calvo.
La postura de la Comunidad de Madrid la han defendido los consejeros Escudero, Enrique López y la propia presidenta Díaz Ayuso, vía tuits, y apoyándose además en los últimos datos oficiales, que señalan una reducción de las nuevas internaciones en un 66 por ciento, y un 11 por ciento en UCI.