"Desde los atentados de París y ahora que votamos, evito ir a lugares muy concurridos", cuenta Elena Gómez, que expresa sus temores mientras da sorbos a un vermú. La Puerta del Sol bulle bajo las luces navideñas a cinco minutos a pie del departamento del centro de Madrid en el que esta auditora financiera de 34 años cena con amigos. "En algún momento iré a comprar regalos de Navidad de mi familia, pero me da cierto temor", insiste, antes de recordar que España está en el punto de mira del yihadismo. Lo sufrió el 11 de marzo de 2004, tres días antes de comicios como los que se celebran hoy. En plena hora pico, con una decena de bombas los terroristas mataron a 191 personas en varios trenes de Madrid. El peor atentado de la historia en suelo europeo. El ataque a la embajada española en Kabul en plena campaña electoral, aunque lejano, avivó el recuerdo de aquellos atentados, que volvieron a ser evocados con los sucesos de París.


































