El conservador Abelardo De la Espriella fue el candidato más votado en el balotaje presidencial de Colombia del domingo, al contabilizarse casi la totalidad de los centros de votación.

El escrutinio provisorio lo muestra como el nuevo presidente, pero él mismo pidió esperar el recuento final
Abelardo De la Espriella posa con su familia antes de votar en Barranquilla.
El conservador Abelardo De la Espriella fue el candidato más votado en el balotaje presidencial de Colombia del domingo, al contabilizarse casi la totalidad de los centros de votación.
Apoyado por el presidente estadounidense, Donald Trump, De la Espriella obtuvo el 49,65 % de los votos, según el 99,94 % del escrutinio provisorio anunciado por la Registraduría Nacional. El senador Iván Cepeda, aliado del presidente saliente Gustavo Petro, logró 48,70 %. La diferencia entre ambos postulantes era de poco más de 248.000 votos.
En los próximos días los jueces electorales harán el escrutinio final que declarará al ganador de la elección. Cepeda les pidió en Bogotá a sus simpatizantes que esperaran los números definitivos.
“El preconteo lo reconocemos como un dato que es aún no oficial ni vinculante”, dijo, y anticipó que los abogados de su partido “están procediendo a impugnar 33.000 mesas en todo el país. Una por una deberá ser objeto del escrutinio”.
Petro, por su parte, publicó en redes sociales que “no se puede proclamar ninguno presidente. Es el escrutinio el que determina quién es el presidente”. A su vez pidió tranquilidad a la ciudadanía ante un “país partido por la mitad”.
Un triunfo de De la Espriella, un abogado de 47 años, marcará un giro del modelo político progresista de Petro.
El outsider apodado El Tigre decidió que su primera aspiración electoral fuera por el cargo más importante del país luego de amasar una fortuna con su carrera de abogado y después como empresario con marcas propias de vino, ron y ropa. Prometió mano dura contra los "narcoterroristas” y la construcción de megacárceles al estilo de las del salvadoreño Nayib Bukele.
De la Espriella nació en Bogotá en 1978, pero se crió en la costa Caribe. Se precia de tener una vida lujosa y sosegada en Italia, donde vivía hasta antes de ser candidato, que cambió por “servirle a la patria” y que le costó estar todo el tiempo rodeado de escoltas y llevar chalecos antibalas por amenazas contra su vida denunciadas en la campaña.
Los comicios se celebraron en medio de la preocupación de los colombianos por la violencia protagonizada por los grupos armados ilegales y las sucesivas advertencias de Petro de un posible fraude, del que no mostró pruebas.


Por Lucas Vitantonio (enviado especial)

