El Mundo

Cruce de acusaciones entre los presidentes de Cuba y Estados Unidos

Díaz-Canel afirmó que USA tiene "una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales". Biden le pidió que "escuche a su pueblo".

Lunes 12 de Julio de 2021

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que Estados Unidos tiene “una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales en el país”, tras las protestas contra el gobierno que se registraron ayer en varios sectores de la isla, ante lo cual su par norteamericano, Joe Biden, le pidió “al régimen isleño“ que ”escuche a su pueblo“.

Horas después de la reacción de Biden, su secretario de Estado, Antony Blinken, sostuvo en conferencia de prensa que Díaz-Canel se equivoca al culpar a Estados Unidos y dijo que “sería un grave error que el régimen cubano interprete lo que está pasando en decenas de ciudades y pueblos en toda la isla como el resultado o el producto de algo que haya hecho Estados Unidos”.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Gregory Meeks —demócrata, igual que Biden— reclamó al jefe de la Casa Blanca que “ayude a aliviar el sufrimiento de Cuba rescindiendo las sanciones de la era (del ex presidente Donald) Trump y ofreciendo ayuda humanitaria y de vacunas adicional al pueblo cubano”.

En un breve hilo en Twitter, Meeks reconoció no obstante que “los cubanos están enojados y tienen todo el derecho a expresar sus frustraciones y participar en protestas pacíficas, libertades humanas básicas que deben ser respetadas, no castigadas”.

En esa línea, Blinken había advertido que “simplemente no están escuchando las voces y la voluntad del pueblo cubano, gente profundamente, profundamente cansada de la represión que ha durado demasiado”.

El jefe de la diplomacia agregó que los cubanos estaban respondiendo con la protesta a la “mala gestión” de la economía y la respuesta a la pandemia de coronavirus.

Díaz-Canel, quien este domingo se trasladó a San Antonio de los Baños, donde se iniciaron las protestas que luego se replicaron en varios centros urbanos de Cuba, desmintió en un mensaje transmitido por cadena nacional que haya llamado a la violencia cuando instó a la población a concentrarse en las calles para rechazar esas manifestaciones.

“Convocamos a todos los revolucionarios a salir a las calles a defender la revolución en todos los lugares”, había dicho en una alocución televisada, tras regresar de un recorrido por San Antonio de los Baños, distante a 36 kilómetros de La Habana. Ahora aclaró: “No llamamos al pueblo a enfrentar al pueblo sino que llamamos al pueblo a defender su revolución”, y sostuvo que la población se defendió ante los actos de violencia y vandalismo protagonizados por quienes iniciaron las manifestaciones.

El mandatario denunció que en diversas localidades de Cuba se registraron robos en comercios, mientras en otras zonas los manifestantes volcaron autos y lanzaron piedras contra las fuerzas del orden.

Una periodista española detenida

En tanto, la corresponsal en Cuba del diario español ABC, Camila Acosta, fue detenida cuando salía de su domicilio en La Habana para hacer un trámite personal luego de haber dedicado varias horas a la cobertura de las protestas, según publicó el propio medio.

Una vez conocida la noticia, el opositor Partido Popular (PP) de España reclamó la inmediata libertad de la periodista, por cuya detención responsabilizó a “la dictadura” cubana.

A su vez, la agencia de noticias estadounidense Associated Press denunció que uno de sus camarógrafos fue agredido por un grupo al que definió como “progubernamental”, mientras un fotógrafo del mismo medio resultó herido por la policía y también se registraron numerosas detenciones.

La manifestación originada en San Antonio de los Baños fue replicada en numerosos puntos del país, en protesta por el impacto de la crisis económica y la pandemia de coronavirus.

Según el sitio de periodismo de datos sobre Cuba Inventario —financiado por la Universidad de Stanford—, en total se registraron el domingo una cuarentena de manifestaciones, esparcidas en todo el territorio. Durante unas horas a partir del mediodía se cortó el acceso a la red 3G en gran parte del país.

Además, Díaz-Canel denunció el “doble rasero” de Estados Unidos al expresar que por un lado se preocupa por la situación social en la isla, mientras mantiene un férreo embargo económico, financiero y comercial. “Con doble rasero, Estados Unidos se presenta como salvador de Cuba en una situación social como ésta, cuando nos tienen bloqueados; levántennos el bloqueo y vamos a ver cómo tocamos, cómo este pueblo avanza”, desafió el mandatario en la cadena nacional.

La reacción de Estados Unidos

La Casa Blanca difundió un comunicado de Biden en el que instó a La Habana a “escuchar” a los manifestantes que exigen el fin de la “represión” y la pobreza.

“Estamos con el pueblo cubano y su claro llamado a la libertad y al rescate de las trágicas garras de la pandemia y de las décadas de represión y sufrimiento económico al que han sido sometidos por el régimen autoritario de Cuba”, dijo Biden, quien instó al gobierno isleño a “que, en lugar de enriquecerse, escuche a su pueblo y atienda sus necesidades en este momento vital”.

El gobierno de Biden —más centrado en los problemas internos— ignoró a Cuba hasta ahora. Sin embargo, la isla tiene un peso creciente en la política estadounidense, en especial por la fuerte presencia de cubanos y de cubanoestadounidenses en Florida, uno de los Estados clave para conseguir la presidencia y de alto impacto en las elecciones.

Cuba y Estados Unidos tuvieron una breve recomposición de sus relaciones entre 2014, cuando Washington reabrió su embajada en La Habana, y 2016, durante el mandato del demócrata Barack Obama, quien visitó la isla y firmó con su entonces homónimo Raúl Castro una serie de iniciativas que propiciaban un acercamiento. No obstante, a partir de la llegada a la Casa Blanca del republicano Donald Trump todos esos avances fueron desechados.

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