Policías apoyados por el Ejército brasileño emprendieron ayer una amplia operación contra el crimen en un suburbio de Río de Janeiro, en un nuevo ejercicio para contener una creciente ola de violencia en la ciudad, dijeron las autoridades. La operación fue lanzada a primeras horas en Niteroi, una localidad de unos 500.000 personas ubicada frente a Río, del otro lado de la bahía de Guanabara, diez días después de que cerca de 5.000 militares y efectivos policiales tomaran varias comunidades pobres del norte y oeste de la ciudad, con un saldo de al menos dos muertos. Hombres del Ejército cercaron algunos puntos estratégicos de las favelas y bloquearon algunas calles, mientras el espacio aéreo quedó controlado, con algunas restricciones para aeronaves civiles, aunque sin interferencias en las operaciones de los aeropuertos. "La policía civil y militar, apoyada por las fuerzas armadas, lanzaron una operación de seguridad pública al amanecer", indicó en un comunicado la oficina de seguridad del Estado de Río.































