Este miércoles el tema seguridad relacionó tres eventos casi en simultáneo. Por un lado, la impactante puesta en escena de la Expo Seguridad, que fusionó una feria privada con la exposición del modelo del gobierno de Santa Fe. A la vez, tomaba color el debate en la Legislatura por el paquete de reformas en la materia que el Ejecutivo lucha por aprobar. Y, por último, el regreso a la escena del exministro de Seguridad del perottismo Marcelo Sain, en el marco del Congreso sobre Democracia en la UNR.
Todo tuvo un hilo conductor, como si fuera un hilo rojo del destino pero sin amor. Pullaro, en formato entrevista arriba del escenario, planteó que el error sería creer que se solucionó el problema.
"Logramos contener el delito y la violencia, pero las bandas están activas. Si paramos, en 15 días la ciudad vuelve a estar como estaba”, alertó. Por eso planteó que en ese envión deben “refundarse las políticas de seguridad”.
“Hoy, el avance técnico nos pone por delante de lo que la legislación permite. O gastamos plata al cuete o adecuamos la legislación para tener muchos mejores resultados”, dijo el ministro de Seguridad y Justicia, Pablo Cococcioni, para pedir por el paquete de normas nuevo.
Pullaro y la reforma
La necesidad de meter presión para que se aprueben este jueves las “Herramientas para el fortalecimiento de la seguridad pública” era el foco político de la jornada. Las negociaciones continúan entre el radicalismo y el pullarismo con el socialismo, que se muestra más resistente a algunos cambios propuestos.
Pullaro fue al hueso. “Tengo mucha expectativa de que mañana saldrán muchas de las leyes que hemos mandado. Por supuesto, algunas pueden ser mejoradas. Pero necesitamos que salgan las leyes porque la seguridad pública las necesita. Si no, no las hubiéramos enviado”, dijo frente a un auditorio con casi 1.000 asistentes, colmado de funcionarios a los que el gobierno cursó una invitación masiva.
Escena que representa la marginalidad.
Foto: La Capital / Sebastián Suárez Meccia
La Expo Seguridad en el salón Metropolitano, organizada por Fundación Rosario, la provincia y la Municipalidad, se armó para mostrar cómo se está en términos de índices de violencia. En el ingreso se montó una escena de pauperización, con actores que imitaban a jóvenes en un entorno marginal y violento. Enfrente, una actriz interpretó a una mujer en el living de un hogar que observaba en loop las noticias de muertos en la televisión.
Luego, un túnel con dos pantallas enormes que mostraban la intervención y los logros del gobierno provincial en la materia dio paso a la feria. Stands de proveedores de seguridad (chalecos, vidrios blindados, software, videovigilancia, armas, etc) fueron parte de un salón que representó a la ciudad en orden. Hasta se instaló un CruciJuegos con árboles y pajaritos cantando alrededor.
Toda la entrevista giró en lo hecho hasta el momento, pero también en lo que se necesita para consolidar la paz. "Falta tiempo. Estos tipos, hace tres años se sentían los dueños de la vida y de la muerte. Lo que ocurrió es que hay un Estado que controla y existen leyes para poder controlar a esos detenidos. Pero su cabeza no cambió. Si pudieran, volverían al estado anterior de hace tres años atrás", aseveró.
Uno de los efectos al ingreso de la Expo Seguridad.
Foto: La Capital / Sebastián Suárez Meccia
Sain, de nuevo
Lo que no pasó desapercibido, al contrario, es el panel que cerrará este miércoles, en la Facultad de Ciencia Política, Sain, el exministro de Seguridad durante el perottismo -desde diciembre de 2019 hasta marzo de 2021-, titulado “Seguridad Ciudadana en la era Milei”.
El intendente de Rosario, enemistado públicamente, lo mencionó en su discurso. Pablo Javkin lo calificó de "payaso que, basado en su supuesta expertise, gobernó la seguridad de la provincia batiendo récords de asesinatos".
Luego subió la crítica contra quien espera ir a juicio por espionaje ilegal a dirigentes y empresarios de la ciudad: "Empezó teóricamente viniendo a darnos clases sobre cómo combatir el crimen y terminó fascinado por los criminales con los que se reunía en secreto”, a quienes, sostuvo "admiraba más a los delincuentes que mataban a la gente que cuidar a la gente".
"Me avergüenza que en la Universidad y Facultad de Ciencia Política esté hablando Sain, una persona que nos hizo tanto daño”, completó Pullaro.
“Quiero decir a las autoridades de la facultad que me avergüenza como gobernador", apuntó directo al rector de la UNR, Franco Bartolacci, uno de los referentes del radicalismo reformista, el mismo sector al que pertenece la decana Cintia Pinillos.