Parados sobre promesas de inversión por u$s 210 mil millones, el gobierno nacional y ocho gobernadores posaron para un modelo económico que plantea un nuevo federalismo: el que diseña el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (Rigi). Durante la primera ronda de negocios que reunió en Rosario a las grandes mineras con más de 2 mil pymes de todo el país, invitaron a las distintas regiones a engancharse detrás de “los nuevos motores” que se encienden en la Cordillera.
Cuatro mandatarios de provincias cordilleranas y otros tanto de la Región Centro y el Litoral saludaron “la estabilidad y el orden macroeconómico” que le atribuyen al gobierno nacional pero presentaron una agenda de superación. El gobernador Maximiliano Pullaro lo resumió cuando, tras celebrar “los superávit gemelos”, externo y fiscal, consideró que llegó el momento de “crecer y crear empleo”. Tras ese objetivo, sugirió volcar los recursos de la renta petrolera y minera a financiar inversión en infraestructura. “Necesitamos rutas, conectividad y puertos, también que los bienes y servicios que alimenten estos proyectos provengan del interior”, dijo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que se presentaron 48 proyectos de inversión por u$s 210 mil millones para recibir los beneficios del régimen creado por el gobierno nacional. Unos 30 ya fueron aprobados. Detalló que en 2026 se comprometieron desembolsos por u$s 7 mil millones y destacó que las iniciativas en marcha traccionan a 1.794 proveedores argentinos, que conforman el 90% del total. También aseguró que para 20230, la energía y minería aportarán exportaciones por u$s 55 mil millones, una cifra parecida a la que hoy ingresa por las ventas al exterior del complejo agroindustrial.
“Esto recién empieza, son inversiones a largo plazo y garantizan que no habrá problema con el tipo de cambio por muchos años”, sentenció, al tiempo que resaltó “el modelo federal” que plantea el Rigi, “presente en 20 de 24 provincias”.
Contrato federal
El jefe de Gabinete del gobierno nacional, Diego Santilli, hizo pie en esa afirmación para estrechar lazos con los gobernadores presentes. “Nos acompañaron en momentos críticos y lo seguirán haciendo”, dijo, para luego agradecer su intervención para blindar el DNU 70/23.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a quien Santilli nombró “madrina” del sector energético por su apoyo a las empresas del sector, también celebró “el respaldo de los gobernadores al modelo nacional”.
El espíritu de discusión de un nuevo contrato federal que recorrió las mesas más políticas del encuentro de La Fluvial se reflejó en el llamado del gobernador sanjuanino, Marcelo Orrego, a “construir una minería de la que todos seamos parte”. En su provincia piden pista los principales proyectos de extracción de cobre del país. El mendocino Alfredo Cornejo destacó que el sector “necesitará a pymes de todas las provincias”. El catamarqueño Raúl Jalil, referente del territorio del litio, les hizo un guiño a los colegas de las provincias pampeanas. “A Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba les conviene el Rigi porque permitirá que bajen las retenciones”, dijo.
Los mandatarios de la Región Centro y litoral, que animaron el primer panel de la tarde, recogieron ese punto. El entrerriano Rogelio Frigerio y el correntino Gustavo Valdés lo mencionaron en el listado de demandas que hicieron al gobierno nacional. Pullaro, que como anfitrión recorrió como espectador las presentaciones de sus colegas, sugirió que los petrodólares deberían aliviar la carga de proveer divisas que tuvo históricamente el agro pampeano.
El santafesino consideró que esta región es socia estratégica de “los nuevos motores” pero aclaró: “No venimos a pedir sino a ofrecer ideas y propuestas”. Su par cordobés, Martín Llaryora, que marcó alguna diferencia con el modelo nacional, llamó a cerrar la grieta en el desarrollo de la minería. Pero pidió que “su integración federal sea parte de la licencia social que se requiere para llevarlo adelante”. Y lanzó: “Lo dice alguien que está en una provincia y no en esos emiratos”.
El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, aseguró que el Rigi es “creador de federalismo”. Mientras que el director de Propyme, el programa de desarrollo de proveedores del Grupo Techint, presentó un mapa para conectar la industria metalmecánica del Amba y la región pampeana con los nuevos enclaves mineros y petroleros. Citó algunas conclusiones de un trabajo elaborado junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI) y Fundar. La primera, que “la demanda de fierros en esos sectores equivaldrá a u$s 32 mil millones en los próximos diez años”.
Montaña de oportunidades
El diagnóstico viene con un plan para desarrollar la capacidad de abastecer esa demanda y elevar el “índice de cercanía”, que es algo así como la posiblidad de producir máquinas de uso petrolero o minero a partir de equipos que ya se estén fabricando para el uso agropecuario. La inversión en recursos humanos, sobre todo ingenieros; la certificación, la asociación con pymes de su provincia u otros distritos, son el camino.
El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (Caem), Roberto Cacciola, fue enfático: “No hay dimensión de la demanda que se viene, sobre todo en el cobre, ya que en Argentina hay por desarrollar seis proyectos de clase mundial, que implican 6 mil personas trabajando en la alta montaña durante la etapa de construcción”. Y aclaró: “Los equipos mineros van a venir de afuera pero desde el catering hasta la metalmecánica y química, todos los rubros tienen oportunidades”.
De todos modos, los empresarios del rubro aclararon que no buscan proveedores ocasionales sino “socios estratégicos” que garanticen los estándares internacionales de calidad y seguridad.
“Anótense la palabra confiabilidad”, arengó Ignacio Costa, general manager de Rio Tinto, una de las grandes mineras del mundo, que explota litio en Jujuy, Salta y Catamarca. “En 2025 y 2026 tenemos comprometidos u$s 1.800 millones en pagos a proveedores argentinos”, dijo, al tiempo que enfatizó que “la creación de empleo y el desarrollo de empresas locales es parte de los requisitos que necesitan para obtener licencia social para sus operaciones”.
Entre las empresas que expusieron frente al auditorio central estuvieron Glencore y Vicuña. En paralelo, se desarrollaron más de 2.000 contactos técnicos y de negocios. A diferencia del oil & gas, que pese al relato oficial ya lleva más de diez años decrecimiento, en minería hay muchas iniciativas todavía arrancando. El del litio es el sector más consolidado y está entre los diez primeros complejos exportadores. En el cobre, que promete ser el símil de “la revolución sojera” en la cordillera, el desarrollo está en sus inicios.