Quiero recordar, reconocer y agradecer a Melchor Horacio de Zuasnabar (1888-1966), todo lo dado por él a la medicina pública argentina, y de paso hacer algunas propuestas tan necesarias y olvidadas. El Hospital de Niños "Víctor J. Vilela" debería seguir llevando ese nombre, en honor y reconocimiento al doctor Víctor J. Vilela: intendente de Rosario, médico, y gran luchador por el bienestar de la ciudadanía. Pero la Fundación de dicho hospital debería llevar el nombre del doctor Melchor Horacio de Zuasnabar, su primer director fundador y quien trabajó allí desde joven hasta su muerte. Como así también debería llamarse al Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (Cema o Cemar), con el nombre de "Cemar Zuasnabar", pionero de la medicina pública argentina, según expresa la ordenanza municipal, como reconocimiento a su gran trayectoria médica, humanitaria, pública, social e investigadora. Por último, propongo que se designe a Melchor Horacio de Zuasnabar, ciudadano ilustre de Rosario, post mórtem.
































