El perverso placer de burlar a la ley. Para ver de más cerca cómo se desenvuelve la vida de los tenebrosos hemos tomado contacto en la penitenciaría con un profesional del delito, José Torres, quien fue detenido recientemente por un robo. Torres reconoce sus desaciertos y habla con el convencimiento de lo que es, sin detenerse a compararse con lo que los otros son o con lo que él mismo debería ser. "Cuando niño -dice- mi padre estaba siempre de viaje, y las pocas veces que venía a casa estaba ebrio. Yo nunca fui a la escuela y lo poco que sé leer lo aprendí en una cárcel de Córdoba. Lo único que sé es que soy un ignorante. Cuando murió mi padre yo tenía once años y mi hermano me dejó solo. Ahí tuve que aprender a vivir robando y me enteré que los continuos viajes de mi padre no eran tales sino que se debían a areiteradas entradas en prisión porque mi padre fue como yo, un ladrón. Mi primer delito lo cometí a los 13 años pero siempre he sido castigado. Hasta ahora he cumplido siete condenas y tuve tres entradas por complicidad. Robo porque no sé trabajar. En la cárcel me han querido enseñar algunosoficios pero todo es inútil: lo único que puedo hacer es lo que hago. El robo y la bebida son la única instrucción que yo he recibido. Ya sé que es malo robar, pero no lo puedo evitar. Y no crean ustedes que robo solamente por hambre. Robo también por una extraña necesidad, porque encuentro un gran placer en intentar burlar a la ley y a la policía". (1909)






























