Había una vez un grupo de siete amigos, entre ellos dos hermanos. Se acercaba fin de año y habían decidido festejarlo de una manera diferente: su grupo preferido daba tres recitales seguidos. La primera noche fue muy emocionante, todo era alegría y fiesta. Nada importaba, era sólo el grupo y ellos. Todo terminó y volvieron a sus casas cansados de saltar y gritar. Segunda noche: empezó el show, nuevamente la euforia, la adrenalina y las ganas de saltar. Tercera y ultima noche: esta vez los hermanos presentían que algo iba a pasar. Antes de comenzar el show se había pedido al público que no encendieran bengalas porque el lugar era demasiado chico y cerrado. Comenzó el show, la emoción que sentían era increíble, la despedida del año, la mejor de sus vidas. Pero toda esa alegría de repente terminó. Cuando el cantante daba el primer tema, una persona prendió una candela que incendió el techo. Los hermanos estaban juntos y no podían creer lo que veían. En ese momento él abrazó a su hermana e intentó sacarla de ese caos. La luz se cortó y la puerta de emergencias estaba trabada. Cuando la abrieron ellos cayeron al piso con una montaña de gente arriba, era imposible salir pero él, en medio del desastre, le tomó la mano y la tranquilizó diciéndole que iban a salir. Ella ya no podía respirar aunque seguía luchando. En ese momento, las corridas de la gente provocaron que se separaran. Ella, en la desesperación de no ver a su hermano, se desmayó. Se despertó en la calle, rodeada de gente que la ayudó a volver a vivir, y sólo preguntaba por su hermano. En medio del desastre él la encontró, llena de hollín, mojada, asustada pero viva. Un patrullero la llevó al hospital, pero allí todo era como una escena de guerra, gente herida, gente muerta. El decidió llamar a su casa y avisar que estaban vivos, pero su familia ya había salido a buscarlos. Esperaron la llegada de sus padres, fue la noche más triste de sus vidas. Lloraban sin consuelo. Al otro día, ella se fue a su casa, necesitaba estar con sus amigos, su familia, su mamá. Los días fueron pasando y su vida no volvió ni volverá a ser la misma, pero ella y su hermano están más unidos que nunca, porque lo que vivieron será inolvidable, y más para mí porque ella soy yo.


































