Cuando se conocieron los nombres de los ganadores del Premio Nobel de Medicina 2014, Edvard Moser estaba viajando en un avión con destino a Múnich, Alemania. Al llegar al aeropuerto de destino se enteró de la noticia.

Cuando se conocieron los nombres de los ganadores del Premio Nobel de Medicina 2014, Edvard Moser estaba viajando en un avión con destino a Múnich, Alemania. Al llegar al aeropuerto de destino se enteró de la noticia.
"Lo llamé por teléfono cuando estaba esperando que le entreguen su valija", relató su colega Tobias Bonhoeffer del Instituto Max Planck de Neurobiología en Martinsried. "No sabía nada. (La aerolínea) Lufthansa lo buscó con un ramo de flores y él me preguntó: «Tobias, what is this? I don't understand»" ("Tobias, ¿qué es esto? No entiendo").
Sólo cuando Moser vio en su teléfono móvil una llamada perdida del Comité Nobel se dio cuenta de lo que ocurría. Su mujer y él estaban frente a la coronación de su carrera científica.
Matrimonio, padres de dos hijas y renombrados científicos, May-Britt, de 51 años, y Edvard Moser, de 52, son considerados una pareja dinámica de científicos.
Se conocieron y enamoraron en la década de 1980 en la Universidad de Oslo, donde ambos estudiaban matemática y psicología. Se casaron en 1985 y cuando aún estaban cursando sus carreras se convirtieron en padres de dos niñas. En el ámbito científico se concentraron en el comportamiento y la fisiología del cerebro.
La hija Isabel opinó: "Están terriblemente comprometidos. Ellos califican al laboratorio su tercer hijo".
Tras graduarse en neurofisiología en 1995, la pareja investigó en la Universidad de Edimburgo, en Escocia, y en el University College London.
En 1996 se mudaron a Trondheim, donde fundaron el Centro para la Biología de la Memoria. De este centro se desprendió el Kavli Institute for Systems Neuroscience, que es dirigido por los Moser. Aquí lograron en 2005, al experimentar con ratones, el descubrimiento revolucionario de las "células de red", que sirven para la orientación espacial.


