El 24 de mayo se detectó el Peugeot 505 del remisero Alejandro Erbayo en plena reparación en una gomería en un acceso da la ciudad de Corrientes. Al requisarlo la policía advirtió 21 panes de marihuana acondicionados y atados con una soga.

El 24 de mayo se detectó el Peugeot 505 del remisero Alejandro Erbayo en plena reparación en una gomería en un acceso da la ciudad de Corrientes. Al requisarlo la policía advirtió 21 panes de marihuana acondicionados y atados con una soga.
Por este caso intervino el juez federal de Corrientes Carlos Soto Dávila. Faltaba una semana para que el remisero se presentara en el juzgado de Instrucción Nº 11 de Rosario, a cargo de Hernán Fernando Postma, a sostener que había sido blanco de un secuestro, lo que explicaba su ausencia de veinte días en que su familia lo buscó con angustia.
Ahora hay un tercer magistrado que puede intervenir en su caso: es el juez federal Marcelo Bailaque, que investiga a los implicados en las cocinas de cocaína desbaratadas la semana pasada en Rosario, dado que un informe vincula a Erbayo con el grupo.


Por Florencia O’Keeffe
