Es reconfortante leer como adolescentes de 16 y 17 años se replantean el país que quieren y necesitamos todos (carta de lectores, diario La Capital, 26 de noviembre de 2015). Cómo ellos apuntan a una mejor y sana convivencia, comprenden que la colaboración de las distintas fuerzas y partidos es indispensable para lograrlo. Las peleas impregnadas de necedad que se reiteran llevan inevitablemente a la división. Especialmente si esas peleas se dan en los que ostentan el poder, según la circunstancia. Sin embargo, en teoría, el fin de los partidos es el mismo que tiene la sociedad en su conjunto. Si apuntamos a quienes están en el gobierno y a quienes salieron electos, no sólo para llevar las riendas del país como presidente, sino para armar las áreas respectivas, se requiere para el partido que en breve gobernará la Nación, la ausencia de obstáculos de toda índole para avanzar. Por lo que hasta ahora se sabe y trascendió, es muy pobre la predisposición y la voluntad necesarias para que reine mayor armonía y contar con lo concreto para el nuevo presidente y su equipo. Esto ya no sólo molesta a jóvenes y adultos. Adolescentes que no se permiten estar ajenos a lo que pasa demuestran su disconformidad ante estos comportamientos tan repetidos. Conductas que ya llevan al hastío, se suman a que tuvimos un año movido como difícil desde su comienzo. Afortunadamente, tenemos también adolescentes que esperan otro tipo de actitud al respecto. El sentido común y el criterio básico los ubica en un marco que aguarda trabajo, eficiencia y responsabilidad para tener el desarrollo y crecimiento tan anhelado. No al camuflaje de números y porcentajes. No al disfraz de resultados que trascienden las cifras. Acuerdos inteligentes, pactos constructivos que lleven a buen puerto, donde ya no tenga más lugar la mentira que pretende tapar lo inconcebible. Mayor diálogo, fomento del mismo como nunca en los tiempos que corren. Como bien interpretan los más jóvenes del sistema, si realmente se tiende al bien común en lo político por encima de lo partidario, es saludable para la población deben contribuir a unificar y aunar para llegar a la meta. El objetivo es estar mejor en forma abarcativa. Tendremos menos corrupción en la medida que la misma no quede en la impunidad. También habrá mayores aciertos si el entusiasmo se mantiene alto para encontrar la salida a los conflictos y problemas, nos represente o no el partido que esté en el gobierno. La joven de la carta destacada del jueves pasado supo ver más allá de hábitos que no suman. En síntesis, no se apartó de lo que es y debería ser el eje, siempre.
El buen humor es una manifestación del ingenio, y la creatividad, que conlleva “chispa”, buen gusto y arte. Es una manifestación inherente a la condición humana que provoca la risa (los animales no se ríen). El buen humor es algo serio pero divertido. Se confunde la seriedad con la solemnidad, no obstante de ser conceptos antitéticos. El buen humor afianza los lazos afectivos preexistentes y abre la puerta a nuevas relaciones personales. Es bueno intentar poner en práctica el arte del buen humor que tan bien predispone al que lo practica como a las personas que lo rodean, y es un bálsamo que cura muchas heridas. Además, es muy reconfortante entre amigos. El humor fino es sugerente e implica una elaboración mental que obliga a pensar. Pero, existe otro tipo de humor, que no lo es, en mi opinión; y es aquél que ofende, lastima, hiere, agravia, como lo es la chicana, el golpe bajo, o el humor chabacano que es soez y de mal gusto. Cuando formulo un chiste, lo primero que pienso es si aquél a quién va dirigido se va a reír o le va a causar gracia. No me desagrada reírme de mí mismo (dicen que es un signo de madurez). La psiconeuroinmunoendocrinología nos informa que la risa en un “gatillo” liberador de hormonas y otros neurotransmisores que están muy relacionados con un estado de bienestar. Después de todo, la risa no cuesta nada.
Alejo Vercesi
Ahora sí, a colaborar
Gracias a Dios que nuestro pueblo a reaccionado para lograr un fuerte cambio en las autoridades políticas de nuestra querida Argentina. Las nuevas autoridades serán apoyadas masivamente por la cantidad de votos que Macri ha logrado, y que son muchos más de los que ha reconocido el oficialismo. Lo que sería bueno también es que la Argentina volviera a ser lo que alguna vez fue, productora agrícola y ganadera; volver a ser importantes exportadores de la producción primaria, y lograr así trabajo para los que hoy no tienen. Necesitamos una administración a favor de todos los que quieren ver crecer este hermoso país, que lo tiene todo: sólo nos faltaban políticos con capacidad de administración y que dejen de sacarle los haberes a los argentinos para que se sientan estimulados. En particular, que ayuden a los jubilados, a los que tienen con promesas y más promesas, para que todos podamos vivir en paz. Con el gobierno de Mauricio Macri estamos todos dispuestos a colaborar en todo lo que podamos ser útiles.
Arturo Brunner
Celebración de la democracia
Hebe de Bonafini propone copar plaza de Mayo el día de la asunción del nuevo presidente, pretendiendo impedir los festejos en un espacio emblemático para la historia nacional. Mis diferencias con la política oficialista son muy profundas, existenciales. Eso no me ha impedido celebrar muchas de sus medidas, logros necesarios y deseados. Obstruir la asunción de un nuevo gobierno, elegido por el pueblo, es despotismo. Nada menos que el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos que debemos honrar con cada una de nuestras decisiones. No avalo la épica apocalíptica con que tratan de convencer de que producir ingobernabilidad será un acto de amor, justo y necesario. No quiero que me vengan a salvar, no acepto que me tapen la boca ni que pretendan “iluminarme” (pobrecita, soy buena pero todavía no entendí); quiero vivir en democracia, como eligió la mayoría, y quiero ser oposición responsable, honesta, íntegra, como lo he sido durante la dictadura, el menemismo, el delarruismo, el kirchnerismo. En defensa de la democracia el 10 de diciembre voy a salir a la calle, porque cuando grité “nunca más” lo hice de una vez y para siempre.
Alejandra Lilles
DNI 18.647.148
Admirable similitud
En su libro titulado “Recuerdos de provincia”, Domingo Faustino Sarmiento cuenta que Deán Funes, “brillante patriota, olvidado bien pronto por Córdoba y Buenos Aires, por ejecutivistas y provincialistas, a cuyos desmanes no quería prestarse”, se consagró al estudio de la historia de su patria. En 1816 escribió, entre otras cosas, lo siguiente: “Había de llegar por fin, el día en que no fuese un crimen el sentimiento tierno y sublime del amor a la patria. Bajo el antiguo régimen, el pensamiento era un esclavo, y el alma misma del ciudadano no le pertenecía. Siempre en acción la tiranía, los vicios de los que nos han gobernado nos servirán de documentos para discernir el bien del mal, y elegir lo mejor. Los reyes de España, bajo cuyo cetro de acero hemos vivido, temían la verdad; el que se hubiese atrevido a proferirla, habría sido tenido por un mal ciudadano, por un traidor. Ya pasó esa época tenebrosa…”. Es admirable la similitud de lo escrito por el famoso historiador con lo que vivimos con el kirchnerismo los argentinos.
DNI 12.161.930
Por qué adoptar un perro de la calle
En nuestra ciudad contamos con miles de perritos abandonados en la calle o algunos que nunca recibieron el amor del hogar. ¿Quién no soñó con tener ese perro de revista o de una publicidad? Te voy a contar algo: de ambos recibirás el mismo amor, pero adoptando uno de la calle estarías evitando la explotación de crías de las perras de los criaderos. Voy a contarte razones por las cuales es mejor adoptar un perro callejero. La primera y principal es que nunca podrá terminar de agradecerte ese acto tan noble de haberlo rescatado de ese mundo frío de las calles, te vas a sentir orgulloso con vos mismo. Es un desafío y un acto de responsabilidad que nos hace mejores personas, le estás dando una segunda oportunidad a un desafortunado. Sobrevivieron a tantas cosas que no será necesario que visite al veterinario con frecuencia, son más fuertes y luchadores. Sé que muchos no tenemos espacio físico pero tenemos muchas ganas de ayudar, una posibilidad es dejar siempre en la entrada de nuestras casa o en plazas un tarrito con agua o balanceado. Lo mejor de todo es que nadie tendrá uno igual al tuyo.
Clara Funes
DNI 39.951.571
Frankenstein está en Rosario
Dice un cuento que iban por una ruta Frankenstein y Drácula en un auto a alta velocidad, cuando de pronto se cruzó un ciclista y Frankenstein, que iba manejando, hizo mil malabares con el volante hasta que en un momento Drácula le dice: “Uf, menos mal, creí que no lograbas pisarlo”. Ojo que esto se está por repetir; quienes están al frente del tema tránsito en la ciudad son el símil al cuento. Querer poner ciclovías sobre Oroño, que es la calle con mayor cantidad de centros médicos de la ciudad, donde entran y salen ambulancias de urgencia, taxis con heridos o enfermos, es propiamente del doctor Frankenstein. Ponerlas sobre Alem, la calle de mayor circulación de ómnibus de la zona, con un hospital donde entran ambulancias con presos, con heridos, y la calle es súper angosta, es obra del mismo doctor. Ya lo habíamos visto en la salida de La Siberia donde pusieron la ciclovía. Y como es el lugar donde meriendan todos los micros, los que circulan deben hacerlo siempre por encima de la vía de ciclistas. Señores: a veces los errores son accidentes, otras veces los accidentes son por errores de los hombres. Estoy cansado de mandar cartas al correo mostrando los errores y hasta ofreciendo mi ayuda. Paren con estos incapaces y pongan en los lugares gente que entienda.
Ricardo Machain
DNI 6.614.876
Al sanatorio Los Alerces
A los directivos del sanatorio Los Alerces les dejo nuestro agradecimiento por la extraordinaria atención recibida durante nuestras reiteradas internaciones (paciente Claudio Posembón, habitación 514) en dicho sanatorio. Nos sentimos en todo momento cuidados y protegidos, y por qué no mimados, gracias infinitas. Gracias por mandarnos a nuestra casa sanos y felices, por haber estado en manos de tan hermosos y eficientes profesionales, tanto mucamas, enfermeros, personal de los alimentos, y sin duda a todos los médicos clínicos, cirujanos, infectólogos, personal de seguridad y supervisoras. Especialmente, gracias a Virginia Cechi e Ilen Donati, y a las enfermeras Jorgelina y Silvia, y a las del turno noche. Mi hijo y yo estaremos eternamente agradecidos.
Stella Maris Caón
DNI 11.028.984