Buenos Aires.- Seis jóvenes de entre 18 y 26 años fueron detenidos acusados de integrar una banda de asaltantes a la que la policía le adjudica, entre otros delitos, el asesinato de Diego Lima, un programador de computadoras asesinado en mayo pasado en el barrio de Villa Luro para robarle el auto.
Los arrestos derivaron de una serie de allanamientos realizados en villa Cildañez, ubicada en el barrio porteño de Parque Avellaneda donde además la policía secuestró varias armas, teléfonos celulares y drogas.
Las claves para la identificación y detención de parte de la banda fueron escuchas telefónicas y tareas de inteligencia dentro de la villa. En los próximos días podría haber más detenciones porque hay imputados que quedaron prófugos.
Hace nueve meses. Diego Lima, de 36 años, fue asesinado el 25 de mayo pasado en la puerta de su casa de Yerbal 4190, donde acababa de llegar con su esposa y sus tres hijos de hacer las compras en un supermercado de la zona.
Después de descargar las bolsas y cuando su esposa estaba ingresando con los chicos al domicilio y él volvía al auto para llevarlo al garaje, dos ladrones armados se acercaron con intenciones de robar el automóvil VW Voyage.
La mujer cerró la puerta de la casa para proteger a sus hijos y escuchó varios disparos. Según la investigación, hubo un forcejeo y uno de los delincuentes le efectuó a Lima cuatro disparos con una pistola calibre 9 milímetros.
Los ladrones se subieron al auto y comenzaron la huida, mientras Lima, malherido, se aferró al vehículo y fue arrastrado varios metros hasta que cayó malherido. Murió luego en un hospital.
La policía no logró encontrar huellas, filmaciones u otras evidencias que pudieran identificar a los autores pero a raíz de un testigo que vio a uno de los asesinos abordar una determinada línea de colectivos que lleva a la villa Cildáñez, se puso a trabajar con esa pista.
Los investigadores también determinaron que los asesinos venían de cometer un raid delictivo.
A diez cuadras de donde se produjo el crimen de Lima, los delincuentes habían robado un VW Fox que quedó detenido a unos metros del lugar del asesinato porque tenía una alarma satelital, razón por la que intentaron cambiar de auto y llevarse el Voyage de la víctima.
El celular clave. También, los mismos delincuentes asaltaron en la calle a una persona a la que le robaron un celular que fue clave en la investigación, ya que se ordenó una intervención telefónica de ese aparato y así comenzaron las escuchas telefónicas sobre la banda, que permitieron identificar a los sospechosos y ubicar los domicilios donde ayer se produjeron los allanamientos.
Además, en un enfrentamiento que policías de la comisaría 40 tuvieron con asaltantes que se refugiaron en la Villa Cildáñez, a uno de los delincuentes se le cayó una pistola calibre 9 milímetros que las pericias posteriores determinaron que se trataba del arma homicida de Lima.
"Tenemos firmes sospechas de que esta gente es la que cometió el asesinato, pero ahora dependemos de los reconocimientos de las víctimas de los otros delitos", dijo un jefe policial.
Lima era programador de computadoras y trabajaba en el mantenimiento de las máquinas en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en el Ministerio de Educación. l (Télam)
Diego Lima recibió cuatro tiros en su casa porteña de Villa Luro. En el piso, marcas de donde cayeron las cápsulas de las balas.