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Se lo están buscando

En la vida cotidiana de la gente, hay personas que sufren daños por accidentes, y otras porque, como se dice habitualmente, "se lo buscaron". Con relación a los humanos y la naturaleza sucede algo parecido.

Martes 15 de Abril de 2014

En la vida cotidiana de la gente, hay personas que sufren daños por accidentes, y otras porque, como se dice habitualmente, "se lo buscaron". Con relación a los humanos y la naturaleza sucede algo parecido. Los cataclismos naturales han afectado al planeta desde el principio de los tiempos. Glaciaciones, terremotos, erupciones y tsunamis, han sembrado destrucción y muerte en muchos lugares del mundo. La Argentina no se ha librado de esos azotes; basta recordar el terremoto ocurrido en San Juan en 1944 y en Caucete en 1977. El 15 de agosto de 2007 fue el triste turno de la ciudad peruana de Pisco (ubicada en la provincia del mismo nombre en el departamento de Ica), que sufrió un terremoto de gran intensidad. Pisco ya había soportado un fenómeno igual en 1680, cuando era un emplazamiento indígena que tuvo que ser trasladado a su actual ubicación, a 300 kilómetros de Lima. Y uno de los más graves terremotos de la historia, fue el que se produjo el 12 de enero de 2010 en la antillana República de Haití. Estos sismos que se suman a otros ocurridos en distintas latitudes del planeta, son provocados por fallas de las placas en el interior de la Tierra. Pero los aludes como el de Petrópolis (estado de Río de Janeiro) en 1988 y 2011; y el de Catamarca en enero de este año; las lluvias torrenciales, fuertes vientos e inundaciones que se suceden cada vez más frecuentemente; así como la disminución de la capa de ozono y el derretimiento de los polos y glaciares, son causados por actividades del hombre como tala de bosques y emisión de gases de "efecto invernadero". Estas acciones y sus consecuencias cuya síntesis es el conocido "cambio climático", tienen que entrar al menos en una etapa de moderación. En tanto se suceden las asambleas mundiales y se editan protocolos para la protección del medio ambiente, algunos países altamente industrializados hacen caso omiso de sugerencias inteligentes pero poco efectivas; porque no les importa hipotecar el futuro de la humanidad en aras de beneficios económicos en el presente. Si entes de otro planeta estuviesen observando el necio proceder de los terráqueos, seguramente estarían diciendo: los terrícolas se lo están buscando.

Edgardo Urraco

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