Victoria. — Un ex convicto de la cárcel santafesina de Coronda murió
anteanoche al recibir dos puntazos durante un intento de asalto a una distribuidora de mercadería
de esta ciudad, hecho que protagonizó junto a tres cómplices. La persona que lo apuñaló es un
jubilado de 64 años, padre del dueño del negocio, con quien se había trabado en una pelea. El autor
del homicidio prestó declaración ante la policía y luego recuperó la libertad.
El asaltante que murió se llamaba Lisandro Arostegui, tenía 23 años, estaba
domiciliado en la ciudad de Casilda, en el departamento Caseros. Había recuperado la libertad a
principios de este año tras el pago de una fianza. Fuentes del Servicio Penitenciario de Santa Fe
indicaron que su causa judicial estaba en trámite, pero con el imputado excarcelado. Desde el penal
más importante de la provincia lo vincularon a la publicación Ciudad Interna, una revista editada
por los reclusos. (ver aparte)
El atraco. Según fuentes de la policía de Victoria, alrededor de las 20 del
jueves Arostegui arribó junto a otros tres maleantes —cuya procedencia aún se
investiga— al local de la distribuidora de mercadería general El Parque, ubicada en Bartolini
y Angel Balbi de esa ciudad ubicada a unos 60 kilómetros al este de Rosario. Los tres se
desplazaban en un Renault 19 color bordó.
De acuerdo a fuentes policiales, el muchacho santafesino empuñaba un cuchillo y
uno de sus cómplices un arma de fuego. Todo ocurrió cuando la dupla se presentó en forma
intempestiva en el local con la excusa de averiguar precios de algunos productos. Los otros dos
quedaron dentro del auto. En ese momento se encontraban el propietario del comercio, su esposa, su
hija, su padre y un empleado quienes estaban a punto de compartir una picada. Ante el sorpresivo
avance de los asaltantes, las víctimas reaccionaron y se defendieron arrojándoles cajas.
La reacción.En ese instante, el padre del comerciante, Julio Primo, de 64 años,
tenía aún en una mano el cuchillo con el que un segundo antes cortaba unas fetas de salame. De
acuerdo a las fuentes, esa especie de resistencia ejercida por las víctimas dejó desorientado a
Arostegui y fue allí en que Primo se arrojó sobre él y comenzaron a forcejear.
En esa pelea, el hombre mayor le asesó dos puntazos al delincuente, uno en el
tórax y otro en la ingle.
El otro maleante huyó junto a los cómplices que estaban en el vehículo, mientras
Arostegui quedó tirado en el suelo del local, desangrándose. Inmediatamente las víctimas llamaron a
la policía y una ambulancia trasladó al herido al hospital Fermín Salaberry, donde minutos más
tarde perdió la vida.
Mientras tanto, y a sólo cinco minutos de ocurrido el hecho, la policía
victoriense implementó un operativo cerrojo sin resultados, por lo que se estima que la gavilla aún
se encontraría dentro del departamento Victoria.
Asimismo, los pesquisas sostienen que al menos uno de los asaltantes sería
oriundo de esa ciudad entrerriana y quien habría suministrado datos al resto para cometer el
delito.
En tanto, ayer por la mañana, personal policial alertado por una vecina
secuestró en un terreno baldío de las inmediaciones del local un revólver calibre 32 en muy mal
estado, que los asaltantes habrían arrojado por encima de un tapial al momento de la huida.
Primo fue detenido y trasladado a la jefatura de Victoria. El jefe de policía,
Sergio Rufiner, adelantó que según su testimonio y de acuerdo a cómo se desencadenaron los hechos,
el hombre actuó en defensa propia. En ese orden, el juez de Instrucción Alejandro Calleja dispuso
que Primo tras prestar declaración recupere la libertad, pero bajo custodia policial.
Fuentes de la investigación indicaron que Primo es un jubilado municipal, "una
persona muy querida, igual que su familia. Nunca tuvieron problemas entre vecinos". El negocio
donde ocurrió el homicidio se encuentra a cuatro cuadras del centro de esa ciudad entrerriana.
Voceros
El asaltante muerto y Jorge Cuccia, otro ex interno de
la cárcel de Coronda que está prófugo desde principios de junio, eran las caras visibles de la
revista Ciudad Interna. En poco tiempo, la publicación, de un tenor crítico hacia el sistema
peniteciario, se transformó en el medio en el que los reclusos vertían sus experiencias y
opiniones.