El partido inaugural en el Gigante de Arroyito por la Copa Libertadores 2026 tuvo al menos dos jugadas cuanto menos polémicas. Una fue la expulsión del capitán de Independiente del Valle y la otra, una amarilla al volante de Central Jaminton Campaz que pareció merecer la roja. El VAR no llamó a Wilmar Roldán.
La primera jugada ocurrió en momentos en que el Canalla parecía una tromba e iba con todo contra el arco del equipo visitante. Pero fue en el área local.
Iban a cumplirse 15 minutos del complemento cuando Ignacio Ovando le dio un leve empujón a Junior Sornoza y éste reaccionó con un manotazo, también leve. El defensor se tiró al suelo como si le hubiesen dado un golpe y el árbitro colombiano Wilmer Roldán no dudó en expulsarlo.
Sornoza se negaba a salir y parecía esperar a que el VAR revisara la jugada, convencido como estaba de que no había hecho nada que justificara la tarjeta roja. Pero nadie llamó a Roldán y el capitán tuvo que irse a los vestuarios.
Mientras abandonaba la cancha hizo una y otra vez una seña reclamando la intervención del VAR, que nunca llegó.
La amarilla a Jaminton Campaz
En la otra jugada, Campaz fue a disputar una pelota contra un rival, llegó tarde y dejó peligrosamente el pie hacia adelante y hacia arriba. Su botín se apoyó sobre la pierna del rival y Roldán no dudó en mostrarle la amarilla, aunque el gesto del colombiano pareció merecer la expulsión.
De todos modos, el VAR no intervino y la decisión del árbitro no cambió.
Antes, Roldán anuló bien un gol a Veliz por una posición adelantada previa de Campaz, en una jugada en la que el colombiano recibió por la izquierda y se la dio al centrodelantero para que definiera.