El pasado 17 de marzo recibí una llamada al 4553768 (titular mi esposa Nilda Beatriz Lanatti), en la que una voz masculina dijo: "Hablo de Telecom, estamos probando la línea, ¿qué número es ése?". Advertido y prevenido sobre todas las maniobras delictivas que se llevan a cabo con teléfonos fijos y celulares, contesté de mala manera: "Usted me llama, debería saber a qué número lo hizo". Quien había llamado dijo: "Está bien, muchas gracias", y a partir de ese instante me quedé sin línea telefónica. Realicé el correspondiente reclamo al 114 y pude hablar con un asistente quien me explicó que existía "un problema en el cable (?) y que una vez resuelto yo volvería a tener servicio". Habiendo trabajado en Telecom por espacio de 10 años (1992-2001), ocupando puestos jerárquicos en áreas comerciales de la ciudad de Rosario, y acostumbrado a recibir numerosos reclamos como el presente, debo decir que la explicación del asistente técnico no me convenció. La pésima actitud del personal que me llamó sin identificarse, sin advertirme que nos quedaríamos sin línea, ni por cuánto tiempo ello sucedería, es la que me mueve a escribir la presente, apenas pasadas 24 horas del corte. Me dejaron sin teléfono, sin internet (Arnet) y con la rabia y la impotencia de tener que soportar un atropello más de los tantos a que nos vemos expuestos a diario, sin más recursos que el de quejarnos y esperar el milagro de una solución rápida. Agradeceré que alguna autoridad me dé las explicaciones de la actitud del empleado, además de la debida y pronta solución. Para ello dejo mi celular 0341-156952172.
































