Familiares y amigos de David Bracamonti, un estudiante de ingeniería fallecido
la madrugada del 6 de septiembre en un accidente de tránsito en zona norte, se concentrarán pasado
mañana en el cruce de Rondeau y Matheu con el objetivo de reclamar justicia y pedir la colaboración
de testigos que hayan visto o tengan información acerca de lo ocurrido. Plantearon que la
investigación está paralizada y que hay dos personas, que estaban a bordo del otro coche,
prófugas.
Para la policía, sin embargo, el caso está lejos de ser oscuro. Quien conducía
el vehículo que embistió al de la víctima era un chico de 17 años, que no escapó del lugar sino que
fue trasladado por una hermana a un hospital a raíz de las lesiones que había sufrido en la
colisión.
Versión policial. "No hubo prófugos. Una sola persona manejaba y era menor de
edad. Este adolescente está identificado, incluso ya prestó declaración en Tribunales en el juzgado
de Menores que estaba en turno en ese momento", manifestó a este diario el titular de la seccional
10ª, Sergio Santayana.
Por el lado de la familia Bracamonti la historia es diametralmente diferente.
"Queremos que los que hicieron esto se hagan responsables", manifestó Mauro, uno de los hermanos de
David, a este diario.
"La idea es hacer un poco de ruido, vamos a cortar la calle para llamar la
atención de la gente que haya visto algo. Pero también, y ante la pérdida irreparable, queremos
generar conciencia para que este tipo de cosas no ocurran más", manifestó el muchacho que viajaba
en el mismo auto en el que falleció su hermano.
El accidente ocurrió la noche en que jugaron las selecciones de Argentina y
Brasil en el Gigante de Arroyito. La familia Bracamonti, al no poder conseguir entradas para la
cancha, decidió reunirse en torno al televisor en la casa del abuelo de David, que está ubicada en
las inmediaciones de Alberdi y Vélez Sársfield. Una vez que finalizó el partido David, su papá
Daniel, sus hermanos Mauro y Lautaro y su sobrino de 6 años emprendieron el regreso a casa en
auto.
Según contó Mauro, su pa pá estaba a cargo del volante y en la butaca del
acompañante se ubicó David. Detrás de él iba Lautaro, en el medio su ubicó el niño y en el otro
extremo, Mauro. El auto se desplazaba por Zelaya "a velocidad normal" y al llegar a Matheu fue
embestido violentamente de lleno en el lateral derecho por un Fiat Uno. El impacto, que se
concentró sobre el sector donde estaba sentado David, fue tan grande que el coche de los Bracamonti
volcó y terminó sobre una de las ochavas. Mauro remarcó que su hermano murió en el acto y que él y
resto de los ocupantes sufrieron lesiones de diferente consideración. El papá aún está
internado.
A partir de esa secuencia, las versiones se bifurcan. Los familiares de David
contaron que en el Uno iban dos muchachos y que uno, tras el impacto, se comunicó por teléfono con
alguien y que minutos después los pasaron a buscar en un Citroën 3C. "Se fugaron y dejaron el coche
en el lugar", dijeron. El muchacho fallecido estaba a punto de recibirse de ingeniero en sistemas
de información en la Universidad Tecnológica Nacional, tenía una novia y "planes de formar una
familia", contó Mauro.
Los Bracamonti son una familia de tradición centralista. Todos sus integrantes
son socios del club de Arroyito. El día que Central enfrentó a Colón, el primer equipo salió a la
cancha con una bandera que pedía "Justicia por David".
Atención. Una versión diferente posee la seccional 10ª, encargada de llevar las
primeras actuaciones judiciales. "El que manejaba el auto era un menor de edad, que también sufrió
una lesión en el accidente. El chico llamó por teléfono a su casa y la primera en llegar al lugar
fue su hermana. Esa mujer, al ver que la ambulancia no llegaba, lo llevó en auto al Hospital
Baigorria. Eso está acreditado. Hay constancias de que el chico ingresó a ese nosocomio unos 20
minutos después del accidente. Todo fue informado a Tribunales y por eso interviene un juzgado de
Menores", consignó el comisario Santayana.