Un tribunal rosarino dictó este viernes la condena a prisión perpetua en el cierre del juicio oral por un crimen cometido en barrio Ludueña en febrero de 2022. El debate oral tuvo como única imputada a Samanta Vilches, la pareja de un preso que ya había sido declarado culpable por la muerte de Verónica Almada.
La mujer de 37 años recibió la misma pena que su novio Fabio Giménez, un recluso que estuvo involucrado en diferentes homicidios y extorsiones a pesar de que ya estaba encerrado. El veredicto que lleva la firma de las juezas Lorena Aronne, y Eleonora Verón, así como su colega Mariano Aliau, determinó que la acusada fue partícipe necesaria del ataque a tiros en el que también hirieron a otras dos personas.
La fiscal Carla Ranciari había pedido la pena máxima el último lunes en el inicio del debate oral y público sobre un asesinato perpetrado el 18 de febrero en Urquiza al 6000. En el inicio de la investigación, la detenida había sido señalada como coautora funcional de la emboscada.
Un crimen y un bebé herido en el barrio Ludueña
En diciembre de 2022, Vilches había sido imputada como coautora funcional homicidio doloso doblemente calificado por la promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de dos o más personas. A la hora del juicio cambió la calificación del rol que le atribuyeron, pero se mantuvo la acusación que incluye otros dos delitos en grado de tentativa.
El ataque planificado por Giménez en la cárcel de Coronda no sólo terminó con la vida de Almada. El hijo de seis meses de la mujer fallecida también resultó herido, al igual que otra joven de 22 años.
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El autor intelectual del ataque ya había sido condenado a prisión perpetua por este caso mediante un procedimiento abreviado. De acuerdo a la evidencia presentada por el Ministerio Público de la Acusación (MPA), el recluso le encargó a su pareja que se contactara con los gatilleros, aportara los vehículos y las armas.
El objetivo del plan criminal era asesinar a Jonatan “Peco” Almada, el hermano de Verónica. Se trata de uno de los organizadores de una banda narco de Ludueña. El sospechoso actualmente está detenido a la espera de un juicio para el cual podrían condenarlo a 40 años de cárcel.
Según la hipótesis de la Fiscalía, al menos tres personas más colaboraron con Vilches para llevar a cabo el plan de su novio. En la etapa de preparación verificó el domicilio donde podía estar la víctima, luego les dio las armas a los tiradores y les pagó lo acordado.
Finalmente, los delincuentes fueron hasta la casa ubicada sobre Urquiza al 6000 y comenzaron a disparar. La mujer de 38 años murió como consecuencia del ataque dirigido a sus hermano. Su bebé y una de sus hermanas también fueron baleados. En mayo de aquel año, la policía detuvo a la acusada por el crimen cuando iba a visitar a su pareja en la cárcel de Coronda.