Al revés de como dice Serrat, siempre es triste la verdad, y lo que es peor, parece no tener remedio. Tengo ambivalencia por la frustración del Mundial; como futbolero, como hincha de pasiones me quedé triste.pero como ciudadano que sueña un país en serio me parece saludable que si un verdulero no vende buenas frutas la gente no le compre, si un diario tiene malos periodistas la gente no lo lea, etcétera. ¿Está mal que si hacemos las cosas mal, nos vaya mal? ¿Que si un central lo hace de lateral tenga un buen desempeño? ¿Que un técnico cuyo único sustento es el vamos, vamos, sin planificación, sin conocimento, sin autocrítica y por sobre todo sin humildad, le vaya bien? ¿Qué posibilidad tenemos de bajar el índice de chicos adictos al paco? Si no hay ninguna política qué posibilidad tenemos de ser mejores como país cuando no hay plata para los jubilados, pero sí para el fútbol para todos. ¿Qué posibilidad tenemos de saber la verdad mientras existan 6, 7, 8? Me duele mi país, amo a mi país, me pone triste quedarnos fuera del Mundial, pero mucho más que si no empezamos a trabajar en serio nos vamos a quedar afuera del mundo. Es triste la verdad, ruego a Dios que tenga remedio.































