Con esta bipolaridad que nos caracteriza a los argentinos volvemos a polemizar "Maradona sí, Maradona no", sin hacer una auténtica revisión de lo realizado y un proyecto para el futuro. Hubo cosas buenas en este período como la orquestación de un grupo humano muy unido y con capacidad de dar mucho más todavía. Pero también cosas malas. La obstinación en no hacer un cambio que todos veíamos como lógico en el partido con Alemania. la soberbia de decir ante las cámaras del mundo que ellos hablaron antes nosotros lo hacemos en la cancha. Cuando en realidad los alemanes se habían comportado como señores alabando al equipo y al técnico argentino (me recordó al célebre "ahora me la chu...."). si fuiste el mejor jugador del mundo (indiscutible) y estas en una primera experiencia como técnico, la humildad es lo primero. Entonces pido a los lectores que exijamos a la AFA proyectos, no aventuras. Si después no salen, recordemos que sólo uno de los 32 sale campeón.































