Ayer a la tarde se llevó a cabo en los Tribunales provinciales la audiencia imputativa a los cinco sospechosos detenidos el martes por haber secuestrado al hijo de un comerciante chino el 18 de julio pasado, hecho que se resolvió dos días más tarde con la liberación del muchacho sin que se paguen los 150 mil dólares que se exigieron en un primer momento. El juez penal Juan Carlos Curto les dictó la prisión preventiva sin plazos a los cinco imputados, con la salvedad de que una joven deberá demostrar que es madre y no tiene quien le cuide el hijo para así gozar de arresto domiciliario; y un hombre quedó autorizado a salidas laborales. La medida de prisión fue pedida por las fiscales Carina Bartocci y Mariela Oliva y rechazada por los abogados defensores de los imputados.
Los acusados por el secuestro extorsivo de Wang Wi, de 22 años, son Juan Carlos A., de 41; Juan Carlos D.F., de 34; Julieta B., de 22; Jonathan Exequiel B., de 21; y Marcelo A., de 25 años.
En un viejo auto. La fiscal Bartocci detalló el hecho que para ella está suficientemente probado. Dijo que cuatro personas que se desplazaban en un Peugeot 504 rojo abordaron al ciudadano chino, lo llevaron a un domicilio de la zona sudoeste de la ciudad, le robaron sus pertenencias y luego de tomar contacto con sus padres le exigieron el pago de 150 mil dólares para liberarlo sano y salvo.
Aunque el dinero no les fue entregado a los captores, éstos creyeron estar cercados y que con la liberación podían sortear cualquier consecuencia judicial. Entonces siguieron en contacto entre ellos y comunicándose con los mismos celulares usados para exigir el rescate. Así, una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) y las fiscales luego de la liberación, determinó quiénes eran los integrantes de la banda y posibilitó las capturas.
A las 13 de ayer comenzó la audiencia imputativa y los cinco acusados se sentaron detrás de sus abogados. La defensora pública Laura Di Ponte se hizo cargo de representar a Marcelo A., Julieta B. y Juan Carlos A.; el doctor Ignacio Carbone tiene como cliente a Juan Carlos D.F., el único de los apresados con antecedentes penales; y a Jonathan B. lo defiende Andres Marini.
Llamadas. La fiscalía detalló los pormenores de la investigación y acreditó las imputaciones con el cruce de llamadas realizadas entre miembros de la gavilla, las pruebas de distintos movimientos que arrojaron cámaras de vigilancia urbana, lo secuetrado en los cinco allanamientos, entre ello dos autos y dos motos, y las pertenencias robadas a Wang: un buzo, un par de zapatillas, y un cinto, todo de procedencia china.
Los cinco escucharon esposados y tranquilos el desarrollo de la audiencia. Julieta B. es pareja de Juan Carlos D.F. pero no lo miró durante las dos horas que duró el trámite. Sin emabrgo, cuando las fiscales explicaron que la condena por secuestro prevé "prisión de 13 a 30 años", los cinco empalidecieron y cruzaron miradas angustiantes y ansiosas mientras la joven miró varias veces a su pareja.
Luego las fiscales solicitaron la prision preventiva para todos y la defensa planteó la salvedad de que Julieta es madre de un niño de 3 años al que debe cuidar y que Jonathan B., no tiene antecedentes penales. En esos dos casos el juez Curto, si bien les dictó preventiva, aceptó que el muchacho tenga salidas laborales y que la joven acreditara su situación materna para modificar su condición de detención.
Los defensores de los acusados objetaron que gran parte de las imputaciones se basaran en llamadas interceptadas a celulares y puso objeciones técnicas. Estas argumentaciones fueron debidamente atendidas por el juez, que en el final de la audiencia justificó y expuso su punto de vista. Al término de la audiencia Juileta B. rompió en llanto mientras su pareja, Juan Carlos D.F., la abrazó intentando consolarla.