Edición Impresa

Paradojas de Puerto Gaboto

Con mucho dolor, bronca e impotencia quiero referirme al maltrato animal que vivo cada fin de semana al refugiarme en una casita que tenemos en un pueblo donde reina la paz, no hay inseguridad y se respira el verde...

Martes 29 de Abril de 2014

Con mucho dolor, bronca e impotencia quiero referirme al maltrato animal que vivo cada fin de semana al refugiarme en una casita que tenemos en un pueblo donde reina la paz, no hay inseguridad y se respira el verde... Y el despertar sólo escuchando los pájaros. Ese pueblo es Puerto Gaboto, lleno de odio a los animales, castigo atroz al mejor amigo del hombre, el perro. Viví, como varias mañanas, los golpes que le propinaron a un perro indefenso atado bajo el rayo del sol. Ni mis gritos de “basta”, ni el dolor del animal sirvió para que dejen de golpearlo. Patadas hasta sentir el ruido a huesos que iban dirigidas a un ternero, para más tarde verlo desvanecer. Terrenos de 50 metros de fondo y perros atados en la totalidad de las casas. Perros y gatos muertos de un tiro. ¿Hasta cuándo? ¿Nadie que vive allí hace nada? Puertas sin candado, bicicletas sin atar, negocios sin miedo al robo, chicos y grandes disfrutando de la paz... otro mundo. Pero ¿ y esto? ¿Por qué tanto odio y resentimiento? Puerto Gaboto, pueblo autóctono y con historia, pero con animales castigados hasta su muerte. Qué pena.

Adriana Elisa Brog / DNI 11.650.858

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario