En 18 meses se suicidaron 23 empleados de la compañía France Telecom, en Francia. A ello se suma que anteayer una oficinista intentó quitarse la vida, tras enterarse de que sería trasladada de lugar de trabajo.

En 18 meses se suicidaron 23 empleados de la compañía France Telecom, en Francia. A ello se suma que anteayer una oficinista intentó quitarse la vida, tras enterarse de que sería trasladada de lugar de trabajo.
La mujer, de 53 años, ingirió barbitúricos, pero sobrevivió al ser sometida a un lavaje de estómago en un hospital .
La empleada vivía una "situación laboral muy complicada", explicó el dirigente de la Confederación General del Trabajo Frederic Retourney.
La mujer había regresado a la sede de Metz, luego de un período de trabajo lejos de su casa, pero desde hace un año no era titular en un puesto", explicó el sindicato. A principio de septiembre recibió una carta de "cambio de oficina" que suponía un traslado y un regreso a Nancy", comentó Retourney.
El empresario realizó ayer una videoconferencia con 500 gerentes del grupo para comunicar la preocupación y pedir a los equipos operativos que dialoguen con sus empleados ante el momento de tensión.
Los sindicatos y trabajadores del grupo relacionan los suicidios con el programa de modernización, que forzó la firma, con el que se desplazó a personal técnico a puestos de ventas y call centers.
"Establecieron objetivos imposibles de alcanzar. Los bruscos traslados afectaron a diez mil empleados, bajo el pretexto de que si seguimos largo tiempo en una posición, quiere decir que se es eficaz", explicó Catherine, del departamento de profesionales, y una de las empleadas que participó la semana pasada en una protesta frente a la oficina de recursos humanos del grupo en París. l (Télam)


