El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presionará esta semana a ejecutivos de la firma petrolera inglesa British Petroleum (BP) para que establezcan una cuenta de plica (en sobre cerrado), que responda a cargos por daños de individuos y negocios afectados por el derrame de crudo en el golfo de México.
La medida fue anunciada mientras Obama enfrenta cuestionamientos por su manejo de un desastre medioambiental y ecológico que ya lleva 55 días.
Obama se pronunciará mañana a la noche en un discurso a la nación de entre 10 y 15 minutos sobre la catástrofe petrolera en el golfo de México, informó ayer el estratega jefe David Axelrod en una entrevista con el canal televisivo NBC.
El discurso del presidente será emitido a las 20 desde la Casa Blanca, poco después de que Obama regrese de un viaje a la región afectada por el derrame de crudo frente a la costa del sur.
Axelrod aseguró que la lucha contra la marea negra tiene máxima prioridad para el gobierno. “No es una crisis duradera, es casi como una epidemia”, lamentó.
En tanto, el almirante de la Guardia Costera de Estados Unidos, Thad Allen, quien fue designado por Obama frente al desastre en el golfo, dijo ayer que espera que BP presente más tarde durante el día un plan para capturar mayores volúmenes de crudo filtrado.
Ante el programa televisivo “Face The Nation”, de la cadena estadounidense CBS, Allen afirmó: “Espero que obtengamos una respuesta sobre eso más tarde durante el día, de hecho obtendremos una repuesta”.
































