Gustavo Alfaro buscó ayer toda la noche que el equipo reaccione y nadie puede
reprocharle que se haya quedado con los brazos cruzados. Es discutible si equivocó o no los
caminos, pero metió mano hasta donde pudo aunque no logró torcer en ningún momento el resultado
favorable a Colón.
Central arrancó demasiado apático y Colón se lo llevó por delante en una ráfaga
de diez minutos donde sacó un gol de ventaja que terminó siendo irremontable para la suerte de los
auriazules.
Alfaro dispuso de un pizarrón inicial de cuatro defensores, cuatro volantes, con
Ezequiel González y Caraglio más adelantados (ver formaciones página 2). Cuando Colón se puso
arriba en el marcador comenzaron las variantes tácticas del entrenador.
La primera apuesta fue adelantar a Gonzalo Choy González de punta junto a
Caraglio. Allí Ezequiel actuó de enganche definido (su posición natural). Y en el medio jugaron
Escobar en la derecha, Méndez como cinco y Moreno en la izquierda.
Allí Central ganó protagonismo y casi empata en jugadas claras que resolvió bien
Choy González, pero mejor el arquero Pozo.
En el complemento, Alfaro buscó mayor profundidad con otras variantes. En el
medio estuvieron Escobar, Méndez y Choy, de enlace jugó Ezequiel y de punta Caraglio y el ingresado
José Vizcarra.
Y sobre el final, con Méndez ya bien expulsado por agredirse con Capurro, el
dibujo fue: Franzoia, Escobar y Gervasio Núñez como volantes; y Caraglio y Vizcarra en la
ofensiva.
Alfaro buscó y no encontró. A veces los cambios sobre la marcha rinden frutos y
otras confunden más a los jugadores. Ayer hubo un poco de las dos cosas. Igual el empate nunca
llegó.