Quiero pedirles a los directivos, empleados y personal del Pami que lean y puedan provocar un cambio de actitudes. Antes que nada, quiero agradecerle a mis padres el estudio que pudieron darme y gracias a ello no estoy en el Pami, pero por mis pares, por los viejos que lo pasaron y por los que siguen pasando las injusticias de este organismo quiero pedir que alguien los escuche y solucionen sus problemas. Mis padres me dieron un estudio que me permitió como jubilada docente pertenecer a una obra social de la provincia (Iapos) pero no puedo dejar de mencionar lo que me produce cuando leo las irregularidades del Pami, cómo veo deambular a los abuelos (viejos para ustedes) para que les den un turno no tan lejano para alta complejidad, como ver cuando los internan cómo son tratados por muchos de ese organismo, los cuales no tienen en cuenta que mañana ellos mismos estarán en esas camas. O detrás de los escritorios, me duele ver cómo los hacen ir y venir como si estuvieran pidiendo limosna. Señores directivos, señores empleados y todo el personal del Pami: esos "viejos" no van a pedir limosnas, van a pedir algo que se ganaron con trabajo, con mucho trabajo, sin subsidios, sin acomodos políticos, sólo trabajando. Ellos están solicitando que sean atendidos porque esa obra social es de ellos, y ustedes señores están trabajando allí porque ellos han aportado y siguen aportando. Me duele ver cómo "Pami escucha" no los escucha, y sobre todo sus sonrisas con tanto sarcasmo, de burla. Señores directivos, empleados y personal del Pami, la vida se encarga de hacer ajustes pero no de sueldos en este caso, sino en nuestra vida personal, según hemos vivido y accionado con nuestros semejantes. Y créanme que muchos de ustedes sufrirán ese ajuste por lo inhumano que han actuado y están actuando con esta clase tan débil y tan desprotegida. Tengan en cuenta cada vez que se acerquen a un viejo, adulto, abuelo o como quieran mencionarlos, que mañana pueden ser ustedes; cambien de actitud porque deben respeto a ellos, por su edad, sus canas y porque se lo han ganado. Ojalá puedan entender este mensaje para que mi país sea como lo soñamos alguna vez, con los niños y abuelos dignos y reconocidos. Y a los abuelos del Pami les aconsejo que no se quejen de algo que ustedes permiten, que no se callen y no permitan más este atropello.




































