Llamado a la responsabilidad de gobiernos
Activistas de la organización ecologista Greenpeace colgaron ayer una gran pancarta de 600
metros cuadrados en el templo de la Sagrada Familia, de Barcelona, con el mensaje "World leaders
make the climate call" (Líderes mundiales tomen la decisión de salvar el clima), con motivo del
inicio de la última cita negociadora previa a la Cumbre climática de Copenhague.
3 de noviembre 2009 · 01:00hs
Activistas de la organización ecologista Greenpeace colgaron ayer una gran pancarta de 600 metros cuadrados en el templo de la Sagrada Familia, de Barcelona, con el mensaje "World leaders make the climate call" (Líderes mundiales tomen la decisión de salvar el clima), con motivo del inicio de la última cita negociadora previa a la Cumbre climática de Copenhague.
Otras dos pancartas más fueron desplegadas por los activistas en las grúas laterales de la imponente obra de Antoni Gaudí, aún en construcción, en la que puede leerse "Save the climate-Salvad el clima".
"Lo único que hace falta para un acuerdo que salve el clima es la voluntad política de los líderes mundiales, en vez de intentar cerrar las negociaciones con un tratado de mínimos", aseguró Raquel Montón, de la campaña "Cambio climático y Energía" de Greenpeace.
Esta protesta forma parte de una campaña para presionar y convencer al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, de impulsar y defender que en Copenhague se logre un acuerdo ambicioso, justo y vinculante para salvar el clima.
"Zapatero tiene que terminar con el doble juego mantenido hasta ahora: dice una cosa y hace lo contrario", añadió Montón.
"Desde lo alto de la Sagrada Familia sólo quiero pedir una cosa: que los líderes mundiales actúen ya", sostuvo Vicenç, uno de los activistas.
Barcelona acoge desde ayer y hasta el viernes la última reunión preparatoria de las negociaciones que tendrán lugar en la cumbre climática mundial de Copenhague desde el 7 al 18 de diciembre, sobre el necesario acuerdo para la reducción de los gases de efecto invernadero más allá de 2012, año en el que expira el Protocolo de Kyoto.
En la Fira de Barcelona, un centenar de personas recibieron con pequeños despertadores en la mano a los 4.000 delegados de 180 países que acuden al encuentro, con el objetivo de "despertar a los congresistas". l (Télam)