La presidenta recorrió pueblos de Misiones devastados por el tornado
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dispuso ayer que las mercaderías que se encuentran
decomisadas en las aduanas de Misiones sean destinadas al auxilio de los pobladores afectados por
el tornado que castigó el lunes último a las localidades rurales aledañas a San Pedro, dejando once
muertos y 56 heridos. La asistencia está dificultada por una pertinaz lluvia que entorpece el
traslado de remedios, alimentos, enseres, ropa y colchones.
10 de septiembre 2009 · 01:00hs
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dispuso ayer que las mercaderías que se encuentran decomisadas en las aduanas de Misiones sean destinadas al auxilio de los pobladores afectados por el tornado que castigó el lunes último a las localidades rurales aledañas a San Pedro, dejando once muertos y 56 heridos. La asistencia está dificultada por una pertinaz lluvia que entorpece el traslado de remedios, alimentos, enseres, ropa y colchones.
“Hemos dispuesto que toda la mercadería y distintos efectos que se encuentren en las aduanas de Misiones sean destinados para auxiliar a los pobladores afectados por el tornado”, dijo la presidenta, quien arribó a las 12.50 de ayer a Puerto Iguazú en una jornada lluviosa y con una temperatura de 11 grados, lo cual obligó a que el traslado a la zona de San Pedro (a unos 230 kilómetros al sudeste de Iguazú) se realice por vía terrestre.
Fue un tornado. La jefa de Estado se mostró preocupada por la situación que están atravesando los pobladores de los parajes rurales de Pozo Azul, Tobuna y Santa Rosa, afectados por una fuerte tormenta con características de un tornado que se desató entre las 20 y las 21 de lunes pasado.
La mandataria señaló que, según explicaron los especialistas, “se trató de un tornado por la forma en que quedaron los restos de las distintas localidades y el monte”.
Fernández de Kirchner dispuso también trasladar desde Buenos Aires en el avión presidencial a la zona afectada a un joven cuya madre murió a raíz del tornado.
Se trata de Darío Maciel, de 25 años, quien trabaja en Buenos Aires y cuya madre, de 47 años, se encontraba en la localidad de Tobuna cuando ocurrió el fenómeno meteorológico y pereció al desplomarse la casa en la que se encontraba.
La presidenta dialogó con él, se interesó por su situación y dispuso una inmediata ayuda para el joven, cuyo padre se encuentra discapacitado, así como para su familia, integrada por otros 8 hermanos, cinco de los cuales viven en San Pedro.
Indicó que, de acuerdo a lo informado por el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, “son alrededor de 100 las casas que fueron destruidas por el tornado”, y que el gobernador Maurice Closs le comentó que “la emergencia inmediata está cubierta, pero que necesitan asistencia para la reconstrucción” de la zona.
La presidenta recorrió la zona de paraje Tobuna, una de las más afectadas por el tornado que azotó varias localidades rurales de Misiones, donde recorrió centros de evacuados y escuelas y fue informada del estado sanitario de las personas internadas, al tiempo que supervisó la ayuda ordenada por el gobierno nacional para los afectados por el meteoro.
Casas de madera. Tras la recorrida, la presidenta dijo que había estado “en las casas dañadas, en la iglesia y en el colegio, que quedó destruido”.
Explicó que “las casas que se van a reconstruir van a ser de madera, para dar una solución rápida”.
Y expresó que “trabajamos no solamente para reconstruir las casas sino también la economía de estas familias que viven de la agricultura”.
En ese marco indicó que “la gente de Gendarmería dijo que el fenómeno se produjo como entre dos divisorias de agua, entre los ríos y en la ruta natural, como una suerte de encajonamiento que favoreció el desplazamiento del tornado por esa ruta”. l (Télam)