Por ley del Congreso Nº27.134 aprobada en forma unánime y publicada hace pocos días, los argentinos tenemos un nuevo símbolo nacional de carácter histórico: es la "Bandera Nacional de la Libertad Civil" creada por Belgrano el 25 de mayo de 1813 y entregada a los jujeños como un emotivo reconocimiento por los sacrificios que llevaba realizados el pueblo llano, los desconocidos de la historia, en las luchas por nuestra Emancipación. El término "libertad civil" equivale al concepto "Estado de Derecho", indicando así que las autoridades deben ajustar su accionar a la ley y, en consecuencia, respetar los derechos ciudadanos, desterrando toda arbitrariedad. Su paño es blanco, alude a las Provincias Unidas del Río de la Plata y lleva un peculiar escudo, basado en que adoptó la Asamblea del Año XIII. En la punta del gorro incorpora una "mascaypacha" (luce como un pompón), que era el símbolo de la soberanía del Inca. La enseña fue bien conservada por los jujeños y hoy puede verse en su Casa de Gobierno. Desde 1996 es también bandera oficial de la provincia. La ley dispone su uso ceremonial y popular e incorpora un emotivo reconocimiento al pueblo jujeño por haber preservado la única bandera probadamente belgraniana que ha llegado hasta nosotros. Su originalidad está probada por decenas de documentos. Esta bandera llegó a Rosario en 1898 cuando se colocó la piedra fundamental del Monumento a la Bandera. Aquí fue honrada por los rosarinos de entonces durante cuatro días, en medio de un júbilo extraordinario. Se expuso en el Palacio municipal y luego ondeó en un mástil levantado en la plaza que había donde hoy está el Monumento. Son varios los países que usan esta especie de "segunda bandera"; el más conocido para nosotros es Uruguay.




































