El domingo de la semana pasada fui a bailar y a la madrugada, para ser precisa a las 5.45 del lunes 8, a la salida de Louis, en La Fluvial, una chica, mi amiga y yo estábamos esperando que mi papá nos pasara a buscar porque es peligroso ir a tomar un taxi solas, aunque no debería serlo. Unos individuos (lo escribo de esta forma porque a mi entender no merecen ser llamados personas) de gorrita y campera deportiva se acercaron, y nos agarraron exigiéndonos que les diéramos todas nuestras pertenencias, llevándose de esa injusta forma un celular y una cartera. En lo personal no soy racista, discriminatoria, ni nada que se le parezca, pero los vi venir y su vestimenta los delataba. Tuve la suerte de poder soltarme y escapar sin que me sacaran nada. Inmediatamente, buscamos a la policía que, conociendo los casos de violencia, peleas entre chicos, robos y demás cosas que ocurren a la salida del boliche, en lugar de encontrarse en la puerta se encontraba a más de una cuadra de la rotonda. El oficial con el que hablé dijo que iban a dar una vuelta para ver si veían a quienes nos habían robado y me dio la opción de hacer la denuncia al día siguiente, pero aseguró que sería inútil y yo perdería mucho tiempo. Me pregunto: ¿es correcto que un oficial dé esa respuesta? Entiendo que es la realidad, pero esta clase de respuestas por parte de un policía no me parece aceptable. Por lo menos yo no quiero aceptarla. No entiendo por qué no hay patrulleros en la salida si los boliches que abren un día previo a un feriado son pocos. Si como sociedad seguimos teniendo la misma actitud de acostumbrarnos a los delitos las cosas no van a cambiar.































