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La Iglesia desarrollará protocolos “claros y efectivos” contra los abusos de curas

Grupos de víctimas han censurado desde hace tiempo al Vaticano por negarse a sancionar a cualquier obispo o superior que encubriese a religiosos que violaron o vejaron a niños

Domingo 04 de Mayo de 2014

Los miembros de la junta asesora del Papa Francisco sobre abuso sexual por parte de religiosos dijeron ayer que desarrollarán protocolos “claros y efectivos” para hacer que los obispos y otras autoridades eclesiásticas rindan cuentas si no denuncian supuestos abusos contra menores.

   Grupos de víctimas han censurado desde hace tiempo al Vaticano por negarse a sancionar a cualquier obispo o superior que encubriese a religiosos que violaron o vejaron a niños. Consideran que atribuir responsabilidades es una de las cuestiones principales que enfrenta el pontífice y que constituirá una prueba clave sobre la eficacia de su nueva junta asesora.

   Francisco anunció en diciembre la creación de la comisión y designó a sus miembros en marzo después de haber sido criticado inicialmente por haber supuestamente ignorado la cuestión del abuso sexual. Los ocho miembros de la comisión —cuatro son mujeres— se reunieron por primera vez esta semana en el hotel papal del Vaticano para debatir el alcance de su trabajo y sus miembros futuros.

   En un informe dado a conocer ayer, el cardenal Sean O’Malley, arzobispo de Boston, dijo que las leyes actuales de la iglesia pueden responsabilizar a los obispos si no protegen a los niños, pero agregó que dichas leyes no han sido suficientes hasta ahora y que se necesitan nuevos protocolos.

   “Hemos adoptado el principio de que el bien de un niño o de un adulto vulnerable es prioritario a la hora de tomar cualquier decisión”, indicó OMalley.

No hay “resistencias”. “Queremos expresar nuestra profunda solidaridad a todos los que han sido víctimas de abusos sexuales cuando eran niños o adultos vulnerables”, indicó.

   En conferencia de prensa , el cardenal estadounidense fue interrogado sobre la posible existencia de “resistencias” en la Curia o en la jerarquía de la Iglesia frente a esta Comisión. “Personalmente, no las he sentido” respondió. “Pero algunos dicen —es un problema irlandés o estadounidense— cuando nos enfrentamos a un problema en todo el mundo. De ahí la importancia de la educación. Hay aún ignorancia sobre este tema, un sentimiento de negación” del problema, añadió el cardenal.

   “Evidentemente nuestra preocupación consiste en asegurarnos de que haya protocolos claros y efectivos para lidiar con las situaciones en que los superiores de la iglesia no han cumplido con sus obligaciones de proteger a los niños”, dijo O’Malley. Eso podría incluir un esfuerzo para crear un “proceso abierto” que “haga que la gente cumpla con su responsabilidad de proteger a los niños”.

   Grupos de víctimas han citado el caso del predecesor de O’Malley en Boston, el cardenal Bernard Law, quien renunció como arzobispo después que el escándalo sobre abuso sexual estalló públicamente allí en 2002.

   La nueva junta asesora de Francisco dijo en una declaración que la asunción de responsabilidades en la iglesia es “especialmente importante” para los miembros y que en sus estatutos fundacionales deben enfatizar las “consecuencias devastadoras” para las víctimas cuando no se denuncia el supuesto abuso.

   La irlandesa Marie Collins, miembro del comité y víctima de abuso sexual, dijo que salió de la reunión inaugural de la comisión “esperanzada” debido a que la cuestión de las responsabilidades se trató inmediatamente.

   “Sé que hay muchos sobrevivientes en el mundo que están esperanzados y que tienen grandes expectativas con esta comisión”, dijo Collins.

“Y lo que puedo afirmar hasta ahora, acotó Collins, es que no se pueden hacer promesas concretas, pero como sobreviviente yo misma, estoy esperanzada de que vayamos a conseguir lo que se espera. Es muy, muy importante”, aseguró.

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