"Lo nuevo en estas tratativas es que en los próximos días vamos a tomar contacto con referentes del Barrio Chino de Belgrano (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y otros empresarios chinos interesados en invertir. Hay tres propuestas bien concretas sobre la mesa para analizarlas y elegir. Queremos arrancar con 20 locales con una misma temática y la peatonal San Martín o peatonal Córdoba en sus primeras cuadras son opciones muy potables, además de un espacio en otro localidad", le dijo a La Capital el referente del proyecto, Luciano Di Santo, quien agregó: "En vez de quejarnos por la falta de reactivación del centro, encaramos la idea de potenciarlo a través de un fideicomiso".
Para medir el potencial que podría tener un "Chinatown" a la rosarina basta tener en cuenta que en Instagram (barriochinorosario) ya existen unos 80 mil seguidores que siguen a diario sus contenidos. Hasta ahora, una propuesta comercial que no está firmada, pero que comenzó a atraer interesados y curiosos.
Los trabajos representan un profundo cambio en la histórica peatonal.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital
Barrio Chino: definiciones
"La semana que viene presentamos la idea a un grupo inversor de envergadura en Buenos Aires incluidos quienes tienen negocios en el Barrio Chino de Belgrano. Es algo concreto", apuntó Di Santo. La iniciativa tiene una parte inicial volcada a inversores en el plano inmobiliario y luego la del alquiler de los locales en los que se explotaría la venta de productos de origen asiático.
Por eso, la firma de la integración del fideicomiso para garantizar la compra colectiva de unos 20 locales, le abriría la puerta a unos 50 posibles locatarios que ya empezaron a hacer consultas. Como ya se deslizó, de las tres opciones hay dos con fuerte potencial para reactivar el centro rosarino. Para ello, es necesario agrupar los comercios.
Cumbre en Buenos Aires
"La expectativa es a cerrar el fideicomiso en Buenos Aires. Si se definen los puntos del acuerdo, la iniciativa podría arrancar en diciembre o marzo, a más tardar. La idea de explotar sobre la base de un pool de inversión para montar 20 negocios es atractiva a punto tal que cuando se defina la firma con empresarios chinos, ya tenemos unos 7 rosarinos dispuestos a poner en conjunto una suma cercana al millón de dólares para también meterse en el proyecto", puntualizó Di Santo.
Un punto de fricción hoy es el termómetro que marcó la plaza local inmobiliaria. Según el armador del fideicomiso, le pidieron para alquilar locales que hace 6 años están desocupados unos 20 dólares el metro cuadrado. Una estimación "desproporcionada", según señaló.
Sin embargo, Di Santo, apuesta a que el barrio chino no sólo consolidará la trama comercial sino que puede ser una opción de inversión para pequeños ahorristas. "Con montos de entrada bajos, y una renta anual del 4 por ciento del alquiler de lo que se compre como inmueble, hay que agregarle la diferencia por rentar el local y la plusvalía de todo un sector que va a mejorar y tendrá nuevos valores a futuro", lanzó como gancho comercial.
En su portfolio, el exsupermercadista y ahora consultor de negocios con comerciantes chinos afirma que tiene el acompañamiento de colegas rosarinos, pero también de empresarios chinos de la ciudad para sumarse al barrio temático.
Cómo será la oferta en Rosario
Al igual que las 9 cuadras que hoy tiene el barrio chino en Belgrano, su émulo rosarino tendrá una oferta parecida: regalería, indumentaria, bazar, artículos del hogar, gastronomía con restaurantes de alto nivel, productos típicos asiáticos. Y una propuesta con horario extendido en la venta al público, iluminación y estética de conjunto. El ingreso a través de un pórtico similar al porteño no podrá estar ausente.
El impulsor del "Chinatown" en Rosario puso sobre la mesa cuáles son las llaves que permitirían que se abran las puertas del negocio: una ubicación atractiva, funcional, que pueda redefinir un sector céntrico en un nuevo espacio con otra identidad; el valor de compra del metro cuadrado de los 20 locales, el valor locativo y servicios complementarios como cocheras; y servicios anexos como garajes y cocheras para atraer público.
Di Santo tiene una larga historia de vinculación con la comunidad oriental. Su origen al frente de los supermercados Micropack le permitió construir una relación directa con estos comerciantes, al punto de que, durante su proceso de reconversión empresaria, la mayoría de sus locales terminaron en manos de inversores de origen asiático.