Desde antes de la Navidad del año pasado que mi madre no puede utilizar el teléfono fijo, único medio de comunicación que maneja. Luego de varios llamados al 114 sin poder comunicarse, el día 12 de enero me contesta por fin un empleado que dice llamarse Maxi y a quien le explico el inconveniente telefónico y familiar por lo cual le dejo mi número de celular para que se comuniquen antes de ir al domicilio. Pasan los días y al no tener respuesta vuelvo a llamar al 114 el 26 de enero. Me atiende una empleada y me informa que nadie llamó, que no hay registro y que si yo no había tomado el número de reclamo. ¿Habré soñado con Maxi? Entonces vuelvo a comunicar toda la situación recalcando que por una situación de enfermedad es imprescindible comunicarse a mi celular antes de ir al domicilio y que por la misma causa es urgente la necesidad de tener el teléfono funcionando. Ahora tomo el famoso número de reclamo que es YMOF1V y me dicen que en dos horas me llaman al celular para fijar fecha y horario en que iría el técnico. Nada. Vuelvo a llamar el 2 de febrero: me atiende la empleada y me comunica que está hecho el reclamo, confirma mi celular para avisarme antes de ir al domicilio y me dice que aún no pasaron los cinco días hábiles. Nada. Vuelvo a llamar el 6 de febrero y dicen que los técnicos fueron a la casa. Les digo que no avisaron como había requerido. Nadie apareció y ahora al llamar dice la operadora que el número ingresado con problema está siendo atendido por los técnicos. Ante todo esta situación me pregunto si Telecom está todavía en el año en 1810, donde una comunicación a distancia tardaba más o menos como ésta, porque si esta empresa estaría en el 2010 esto se habría resuelto en horas. ¡Qué pena que la modernidad sólo afecte a las ventas y no a los requerimientos técnicos por haber adquirido un servicio!




























